Catequesis del Papa Francisco sobre las “promesas de amor” a los niños

La promesa, el amor es la promesa que el hombre y la mujer hacen a cada hijo: desde que es concebido en el pensamiento. Los niños vienen al mundo y esperan tener confirmación de esta promesa: lo esperan en modo total, confiado, indefenso. Basta mirarlos: en todas las etnias, en todas las culturas, ¡en todas las condiciones de vida! Cuando sucede lo contrario, los niños son heridos por un “escándalo”, por un escándalo insoportable, más grave, en cuanto no tienen los medios para descifrarlo. No pueden entender qué cosa sucede.

Papa Francisco: Los padres son instrumento del amor de Dios

Nada más nacer, “comienzan a recibir el don, junto con el alimento y los cuidados, de la confirmación de las cualidades espirituales del amor”, dijo Francisco.

“Los hechos del amor pasan ahora a través del don del nombre personal, el compartir el lenguaje, las intenciones de las miradas, las sonrisas iluminadas”.

“Aprenden así que la belleza de la unión entre los seres humanos apunta a nuestra alma, busca nuestra libertad, acepta la diversidad del otro, lo reconoce y lo respeta como interlocutor”.

Y tú, ¿amas a tu prójimo hasta que duela?

Es muy importante entender que amar, para que sea verdadero amor, tiene que doler. Debo estar dispuesto a darlo todo, lo que sea para no hacerle daño a la gente y, de hecho, para hacerle el bien. Esto requiere que yo esté dispuesto a dar hasta que duela. De otro modo, no hay verdadero amor en mi y por ende, en lugar de traer buenas noticias, le traigo injusticia, y no traigo paz a los que están a mi alrededor.

Lecturas del 12 de octubre de 2015 (Lunes de la Semana 28)

Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: «Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.

También para nosotros, Jesús es el signo, Él es el Camino, la Verdad y la Vida.