Lecturas del 30 de Noviembre del 2018 Viernes de la Semana 34)

Dios es sorpresivo en sus llamados. Y es absolutamente libre de llamar a quien quiera, dónde Él quiera y como Él quiera. Y ese llamado, esa vocación, es en primer lugar para estar al lado de Jesús, para gozar de su intimidad. Sólo después se puede salir a “pescar” hombres, porque se necesita compartir el gozo de estar junto a Jesús, atrayendo otros hombres hacia Él. Nadie nace pescador de hombres, es el Señor el que hace pescadores de hombres. Y es un oficio que hay que aprender como cualquier otro. La vocación es un llamado que tenemos que saber escuchar, que tenemos que distinguir. Es tarea de todos, ayudar a nuestros jóvenes a discernir su vocación y apoyarlos totalmente si esa vocación es seguir al Señor desde el sacerdocio.

Catequesis del Papa Francisco sobre el último mandamiento

Todos los pecados nacen de un deseo malvado. Todos. Allí empieza a moverse el corazón, y uno entra en esa onda, y acaba en una transgresión. Pero no en una transgresión formal, legal: en una transgresión que hiere a uno mismo y a los demás. En el Evangelio, el Señor Jesús dice explícitamente: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraudes, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre”.

Lecturas del 28 de Noviembre del 2018 (Miércoles de la Semana 34)

Pío XII dijo que él le tenía más miedo que a la acción de los malos, al cansancio de los buenos. Para no cansarnos, para no ser tibios, para no dejarnos estar, el Señor nos envío en su Espíritu la virtud de la fortaleza, que recibimos y renovamos con los sacramentos y la oración. Por eso aunque estemos cansados, acudamos al Señor que nos espera en la Confesión y en la Eucaristía, y volvamos a empezar. El triunfo lo conseguiremos con esfuerzo. Sólo cuando somos perseverantes en la lucha podremos vencer.

Lecturas del 17 de Noviembre del 2018 (Domingo de la Semana 33)

Los cristianos sabemos que todas nuestras oraciones parten de Jesús. Es Él quien ora en nosotros, con nosotros y por nosotros. Todos los que creen en Dios, rezan. Pero los cristianos oramos en Jesucristo, porque Él es nuestra oración. Nuestra oración ha de ser, primero, de alabanza y adoración a Dios. Rezamos también al Señor en agradecimiento por cuánto hemos recibido de Él. Por ser cristianos, bautizados, hijos del Padre. Por todos los bienes espirituales y materiales que gratuitamente nos ha dado. Rezamos al Señor pidiendo por nuestras necesidades, y las de nuestros familiares y amigos. Rezamos al Señor pidiéndole perdón por nuestras faltas. Hoy, vamos a proponernos rezar más y mejor en la confianza de que el Señor siempre escucha la oración humilde y perseverante.

Lecturas del 16 de Noviembre del 2018 (Viernes de la Semana 32)

El Señor espera que nos decidamos a cambiar de vida. Cuando el Hijo del Hombre vuelva, será un día gozoso para los hombres y mujeres de buena voluntad que han buscado el Reino de Dios en una forma o en otra. Será un día maravilloso para los que se han decidido a seguir a Jesús y han hecho del Reino el ideal de su vida. También será un buen día para aquellos que sin conocer a Jesús, a ojos cerrados han buscado la luz y la verdad y han hecho el bien a sus semejantes. Sin embargo, el Señor nos advierte que será un mal día para los egoístas, para los que han hecho el mal, para los que obraron injustamente. El que se encierre sobre sí mismo, y no se preocupe por los demás, se perderá. La suerte de cada uno, dependerá de su propia decisión. El aceptar a Jesús resucitado, el comprometerse en el servicio de los hermanos, nos pone en la línea de la salvación.