El agua bautismal, la renuncia al diablo y profesión de Fe en el Bautismo, Catequesis del Papa

«Has visto el agua, pero no toda el agua resana: resana el agua que tiene la gracia de Cristo […] La acción es del agua, la eficacia es del Espíritu Santo». Santificada el agua de la pila, es necesario disponer el corazón para acceder al bautismo. En la medida en la que digo «no» a las sugestiones del diablo —aquel que divide— soy capaz de decir «sí» a Dios que me llama a adaptarme a Él en los pensamientos y en las obras. El diablo divide; Dios une siempre la comunidad, la gente en un solo pueblo. No es posible adherirse a Cristo poniendo condiciones. Es necesario despegarse de ciertas uniones para poder abrazar realmente otros; o estás bien con Dios o estás bien con el diablo. Por esto la renuncia y el acto de fe van juntos. Es necesario cortar los puentes, dejándoles a la espalda, para emprender el nuevo Camino que es Cristo.

Lecturas del 7 de Mayo del 2018 (Lunes de la Sexta Semana de Pascua)

El Señor les profetiza a sus discípulos que sufrirán persecuciones y contrariedades, para que cuando lleguen no se escandalicen ni se desalienten, sino que por el contrario, les sirvan como ocasión para demostrar su fe. Por eso, en este tiempo pascual, y próximos ya a la celebración de Pentecostés, vamos a pedir a la Tercera persona de la Santísima Trinidad que proteja siempre a su Iglesia y fortalezca a sus fieles para defenderla de sus enemigos.

Lecturas del 6 de Mayo del 2018 (Domingo de la Sexta Semana de Pascua)

Jesús no sólo nos presenta el modelo de amor que debemos tener sino también la medida: COMO YO LOS HE AMADO. Jesús nos amó hasta dar su vida. Los cristianos debemos amarnos hasta dar nuestra propia vida. Es la única manera de mostrar que somos discípulos y amigos de Jesús. Para el cristiano hay un único mandamiento que resume todos y los actualiza, es el amar a Dios. Y ese amor a Dios se pone de manifiesto a través del amor al prójimo. No hay otra manera de llegar a Dios ni de ser discípulos de Jesús. No existe manera de corresponder al amor de Dios si ese amor excluye el amor a los hombres. Es una ilusión creer que se ama a Dios, sin que ese amor este acompañado por un amor a los hombres.

Homilía del 6 de mayo del 2018, VI DOMINGO DE PASCUA

El amor del discípulo de Jesús no puede ser posesivo, creador de dependencia ni de esclavitud, sino liberador, que haga crecer sin medida a cada uno; por eso no es cerrado a dos, se abre a todos. ¡Ya estamos resucitados! ¡Hagamos a un lado el amor al estilo del mundo! ¡Ese amor no sirve para nada! ¡Es un engaño! Posesivo, esclavizador, destructor de la dignidad. Renazcamos en Jesús resucitado al amor nuevo y eterno.