Lecturas del 7 de Septiembre del 2018 (Viernes de la Semana 22)

Jesús nos quiere a cada uno en forma personal, es nuestro amigo, que nos quiere con un corazón humano como el nuestro. Y nos quiere tanto como lo quiso a Lázaro cuando lloró frente a su cuerpo muerto, antes de resucitarlo. Y esa amistad del Señor la debemos corresponder en nuestra vida y fortalecer a través de la oración y de los sacramentos. Pero además, la debemos imitar. Aprendamos a tener, como el Señor, muchos amigos entre los que nos rodean. Aprovechemos las relaciones de vecindad, de trabajo. Los encuentros casuales y otros que buscamos especialmente. Un cristiano está siempre abierto a los demás. Con el amigo se comparte lo mejor que se posee, y nosotros no tenemos nada que valga tanto como la amistad de Jesús. Nuestra amistad con los que nos rodean debe ser un medio para dar a conocer a nuestro mejor amigo, que es el Señor. Vamos a pedir hoy a María, que siempre tengamos presente el amor y la amistad que Jesús tiene por cada uno de nosotros, y que en nuestra vida y con nuestras obras, seamos siempre fieles a esa amistad

Homilía del jueves 6 de septiembre, XXII ORDINARIO

Pedro es un experimentado pescador, sabe a qué hora, dónde y cómo echar las redes para conseguir peces. Sin embargo dice: “confiado en tu palabra echaré las redes”. No sólo adolescentes y jóvenes pueden responderle así al Señor. Muchos matrimonios han experimentado, después de su encuentro con Cristo, que Él los llama a participar más en la vida de la Iglesia; miedo de dejar hijos, matrimonio, trabajo, que son realmente fundamentales. Cristo no quita nada, nos invita a reorientar toda nuestra existencia para edificar su Reino. Para que el amor de Dios llegue a más personas.

Lecturas del 6 de Septiembre del 2018 (Jueves de la Semana 22)

En muchos momentos, cuando aparece el agotamiento por no ver frutos en nuestra vida a pesar de nuestros esfuerzos, cuando encontramos que todo ha sido un fracaso y encontramos motivos humanos para abandonar la tarea, debemos escuchar la voz de Jesús que nos dice: “recomienza de nuevo, vuelve a empezar”. El secreto de todos los avances de nuestro camino hacia Jesús está en saber volver a empezar, en sacar enseñanzas de cada fracaso y después intentar una vez más.

Lecturas del 5 de Septiembre del 2018 (Miércoles de la Semana 22)

Jesús tiene que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, pero ahora, en el mundo de hoy y para los hombres de hoy lo debe hacer por intermedio de cada uno de nosotros. El mundo de hoy habrá de salvarse por el Evangelio de Jesucristo, pero trasmitido y anunciado por cada uno de nosotros. Vamos a pedir hoy a María, que nos ayude en nuestro compromiso de ser fieles propagadores del Evangelio y que anunciemos siempre la Buena Nueva del Reino de Dios a cuantos nos rodean.

Lecturas del 4 de Septiembre del 2018 (Martes de la Semana 22)

El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. ¿Quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Pues, lo mismo, lo íntimo de Dios lo conoce sólo el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido un Espíritu que no es del mundo, es el Espíritu que viene de Dios, para que tomemos conciencia de los dones que de Dios recibimos. Cuando explicamos verdades espirituales a hombres de espíritu, no las exponemos en el lenguaje que enseña el saber humano, sino en el que enseña el Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales. A nivel humano, uno no capta lo que es propio del Espíritu de Dios, le parece una necedad; no es capaz de percibirlo, porque sólo se puede juzgar con el criterio del Espíritu. En cambio, el hombre de espíritu tiene un criterio para juzgarlo todo, mientras él no está sujeto al juicio de nadie. «¿Quién conoce la mente del Señor para poder instruirlo?» Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo.

Homilía del viernes 31 de agosto de 2018, XXI ORDINARIO

Tenemos que estar preparados para cuando el Señor nos llame y Él espera la respuesta personal. No es que pase lista y yo le pida a alguien que responda por mí. Cuando Él me llame tener la lámpara encendida de la fe. El mundo presenta muchas propuestas para la vida, no para enfrentar la muerte, porque este tema de la muerte está bloqueado, nos da miedo, pues todos estamos sometidos a las cosas del mundo, sus seguridades, su bienestar.

Lecturas del 31 de Agosto del 2018 (Viernes de la Semana 21)

Nuestra vida debe ser una lámpara encendida, que brille con la luz de la fe. Pero para que esa luz siempre sea luminosa es necesario que vivamos conforme a las enseñanzas de Jesús, unidos por amor a El y a nuestro prójimo. Si así lo hacemos, no tendremos nunca miedo al momento de la llegada del Señor, porque sabremos que como sucedió a las vírgenes prudentes, ese día seremos invitados a entrar en el banquete de las bodas del Reino, con El. Vamos a pedir hoy a María que nos ayude a vivir nuestra vida de cara al Señor, y a estar siempre preparados, esperando su llegada, y confiando que ese día entraremos en su Reino.