Homilía del martes 23 de octubre 2018, XXIX ORDINARIO

La esperanza no sólo me dice que mire al futuro, sino cómo actuar para llegar a ese futuro. Ya nos ha dicho el Señor que no nos esclavicemos a las cosas del mundo. Hoy Jesús nos habla de lo que llamaríamos ‘esperanza activa’. Podríamos esperar ‘sentados’, como diciendo ‘a ver qué llega y cuando’. Jesús nos dice que hemos de caminar hacia lo que esperamos. Este camino es acción desde el interior de nosotros mismos, desde la fe y la caridad.

Lecturas del 23 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 29)

San Francisco de Sales decía que es fácil no asesinar a alguien, pero es más difícil evitar las cóleras contra los que nos rodean. Que es fácil no robar algo a nuestro prójimo, pero es mucho más difícil no desear algo de sus bienes. Que es fácil no levantar falso testimonio, pero es infinitamente más difícil no mentir en nuestras conversaciones. El Señor nos pide que por amor, luchemos diariamente por vencer en esas tentaciones diarias para así disponer nuestros corazones para su venida. Esa lucha cotidiana es más fácil cuando recurrimos a los sacramentos que Jesús mismo nos dejó, para ayudarnos a luchar contra todo aquello que nos aparta de su camino. Pidamos a la Virgen que nos ayude a caminar por la vida atentos, que nos ayude a vencer nuestra pereza y recurrir frecuentemente al sacramento de la reconciliación, para así ir limpiando nuestra alma de los microbios que pueden finalmente atacar la salud de nuestra alma y que siempre busquemos construir el Reino de Dios en el mundo para esperar confiados la llegada de Jesús.

Homilía del viernes 19 octubre de 2018, XXVIII ORDINARIO

Por la fe sabemos que la predicación del Evangelio tiene su fuerza y dinamismo propios y resuena en todo el mundo. No podrá ser callado. Por la misericordia del Padre, somos llamados a la conversión y predicación permanentes. A través de Pablo, el Espíritu Santo nos recuerda cuál es nuestra identidad, la de los hijos de Dios. Somos herederos con el Hijo, Jesucristo, de su Reinado. Y quienes reciben a Jesucristo por nuestro testimonio, tienen la misma herencia.

Lecturas del 19 de Octubre del 2018 (Viernes de la Semana 28)

En estos tiempos está de moda hablar de ser sinceros, de ser auténticos, de ser uno mismo o palabras parecidas. Sin embargo, con frecuencia la gente tiende a ocultarse en el anonimato y a disfrazar la intención verdadera de los actos que realiza. Es una condición del cristiano ser sinceros. Y necesitamos ser sinceros, antes que nada, ante Dios. Además, tenemos que ser sinceros con nosotros mismos y después, con los demás. A los demás, e incluso a nosotros mismos, podemos momentáneamente llegar a engañarnos. En cambio, a Dios, no lograremos engañarlo ni siquiera por un instante. A todos, alguna vez, nos da miedo aceptar la verdad, porque puede ser exigente y comprometida. Y entonces cedemos a la tentación de emplear el disimulo, el pequeño engaño o la verdad a medias. Otras veces, le cambiamos el nombre a las cosas para que no resulte tan evidente decir la verdad tal cual es. Esta no es una manera cristiana de comportarse. La sinceridad debe ser para los católicos una virtud de primer orden, y necesitamos vivirla hasta las últimas consecuencias.

Homilía del jueves 18 octubre de 2018, XXVIII ORDINARIO

¿Por qué Jesús da tantos detalles a los misioneros? Porque se trata del Reino, el don de Dios para el mundo. No se trata de un invento humano como doctrina filosófica o ideología. Sino de la vida que viene del Padre en Cristo por el Espíritu Santo. Así, Lucas detalla la exigencia de la pobreza, el abandonarse al contenido de la misión, el Reino. No puede el discípulo misionero pensar en la ganancia ni en el confort, el bien personal inmediato. Para eso no es la misión. La vida de entrega, soportando las adversidades, es una expresión de la fe en Jesucristo.

Lecturas del 18 de Octubre del k2018 (Jueves de la Semana 28)

El evangelio habla de misioneros itinerantes, como eran necesarios en las primeras épocas de la Iglesia y también hoy cuando hay que llevar el mensaje a otros lugares. Pero nosotros, tenemos un lugar y un ámbito dónde testimoniar nuestra fe. Primero en nuestra familia, después nuestro trabajo o la escuela. Tal vez sea en la política, si es allí dónde actuamos. En estos tiempos se necesitan más que nunca, apóstoles y profetas que en el medio del mundo hablen de Dios y hablen en Nombre de Dios. El mundo necesita que alguien, con su palabra y su ejemplo le muestre el camino de la verdad.Y ese alguien somos cada uno de nosotros. Hoy vamos a decirle al Señor que estamos dispuestos a asumir nuestra misión de renovar el mundo y facilitar que su Reino se haga presente. Que María nuestra madre, nos ayude a entregarnos generosamente a Cristo y unirnos a su misión.

Lecturas del 16 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 28)

Jesús quiere en nosotros una limpieza interior. Lo que ensucia al hombre no es el “polvo”, es la maldad. Jesús nos insiste: la impureza no consiste en quebrantar algunos de los ritos externos, sino en la actitud interna. El ritualismo está muy metido entre nosotros. La gente muchas veces quiere que se bendigan sus casas, asiste a las procesiones, cuentan con el poder del agua bendita. Se contentan con una religión de cosas exteriores. Pero muchos no quieren sin embargo cambiar su corazón. El Señor no quiere hipócritas, quiere veracidad, quiere que nos limpiemos por dentro. Pidamos a la Virgen María, en quien no hay ni la menor sombra de doblez, que nos ayude a ser siempre veraces y sinceros con el Señor, con nosotros mismos y con nuestros hermanos, y que nos libre de la soberbia y la envidia, que son el origen de la hipocresía y la falsedad.

Homilía del lunes 15 octubre de 2018, XXVIII ORDINARIO

Tenemos la capacidad de asombro. Ya es difícil asombrarnos porque la tecnología de la imagen nos llena de realidades extraordinarias. La simplicidad de corazón nos permite asombrarnos a partir de realidades cotidianas que encontramos en la naturaleza, en personas, de modo especial en los niños. ¿Cuántas veces hemos vuelto a ser niños ante un niño? Nos atrae su condición de inocencia, simplicidad, creatividad.