Lecturas del 1 de Diciembre del 2017 (Viernes de la Semana 34)

Muchas veces, los padres, vemos que nuestros hijos están entrando en la lucha y en la crisis de la adolescencia, que los hace sacudir, y no nos comprenden, se vuelven agresivos, cambian hasta la manera de mirarse a sí mismos y de mirar la vida. Frente a esa realidad, es tarde para comenzar la poda, la poda debe realizarse antes. Ese momento es el momento en que debemos simplemente acompañarlos, ser respetuosos y confiar en que el viento de la vida, sacudirá su follaje y arrancará muchas cosas. En ese momento es cuando habiendo podado antes, debemos confiar en Dios, y tener fé en nuestros hijos. Esa fé es la que nos va a permitir defenderlos de lo que viene de afuera, y a lo mejor, podarlos un poquito para defenderlos de la exuberancia que les brota de adentro. Vamos a pedirle al Señor por todos los padres, para que sepan acompañar a sus hijos en su crecimiento, para que sean capaces de podar a tiempo y después tengan confianza en Dios y en su Reino. Y vamos a pedir por los jóvenes para que descubran a Dios, para que descubran cómo Dios actúa en sus vidas y en el mundo, y para conozcan también lo que Dios le espera de ellos.