Lecturas del 9 de Abril del 2018 (La Anunciación del Señor)

“Ese” es el poder del obediente sobre su Dios: así como el desobediente labra su ruina y la de su descendencia, el obediente concede a Dios la libertad de intervención y a sus descendientes la oportunidad de ser salvados por Dios. Si nos prestáramos a realizar cuanto Dios quiere de nosotros, nos daríamos cuenta, como María, de cuánto somos queridos por Dios. Dios, sigue necesitando de creyentes que, como María, le sirvan de puente para entrar en un mundo como el nuestro, que parece haber desterrado a Dios. No le faltan a Dios ganas de salvar; escasean, más bien, fieles que estén dispuestos a ser, como María, siervos suyos, cueste lo que cueste. Dios necesita de creyentes que se le confíen, como María, en cuerpo y alma, que pongan en Dios su vida entera. Él conoce nuestras debilidades y limitaciones, pero puede hacer con nosotros y a través de nosotros milagros, si confiamos en Él y nos ponemos a su disposición. Que el Señor y la Virgen, unidos en esta fiesta de un modo particular nos ayuden a confiar plenamente en Dios para colaborar con él en la salvación del mundo.

Lecturas del 14 de enero del 2018 (Segundo Domingo del Tiempo Ordinario)

Jesús no explica de antemano lo que deberá ser el fruto de una “vivencia personal”. Hay que ir y ver; hay que moverse, salir de uno mismo y ver, palpar, experimentar. Seguir a Cristo es comenzar una nueva experiencia de vida a la que lentamente seremos iniciados. No se trata de aprender un libro o cierta doctrina en varias clases. ¡Es mucho más que eso!: es descubrir el modo de vida de Jesús y experimentarlo como propio; es convivir con él, quedarse con Él.

Lecturas del miércoles 10 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando.» El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido.» Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.

Lecturas del 25 de Marzo del 2017 (Sábado de la Tercera Semana de Cuaresma)

El desobediente labra su ruina y la de su descendencia, el obediente concede a Dios la libertad de intervención y a sus descendientes la oportunidad de ser salvados por Dios. Si nos prestáramos a realizar cuanto Dios quiere de nosotros, nos daríamos cuenta, como María, de cuánto somos queridos por Dios. El Dios de María empieza por pedir un servicio y acaba convirtiéndose en familiar: nos hace siervos suyos y se nos hace familia.

Lecturas del 24 de enero del 2017 (Martes de la Tercera Semana)

En la lectura de hoy alguien le dice a Jesús que allí están esperando su madre y sus hermanos para hablar con él, señala a sus discípulos y dice: estos son: mi hermano, mi hermana y mi madre, porque cumplen la voluntad de mi Padre. Jesús nos muestra el camino para ser su familia, para ser sus hermanos: cumplir los mandamientos, en especial el mandamiento del AMOR. Sólo cuando en nuestra vida y en nuestro actuar está presente el amor a Dios y a nuestros hermanos, nos convertimos en familia de Jesús.

Lecturas del domingo 15 de enero del 2017 (Segunda Semana del Tiempo Ordinario)

Nos hemos olvidado que intentar echar a Dios fuera de nuestra existencia, no la convierte en un paraíso. Esconderse de Dios, negándose a responder ante Él, fue el pecado del primer hombre y sigue siendo, por desgracia, la actitud fundamental del hombre de hoy. Y así no logramos más que hacer penoso el trabajo de nuestras manos, más frágil la vida y menos paradisíaca nuestra existencia en esta tierra. Y todo, porque nos faltan creyentes que se dediquen a vivir testimoniando cuanto creen. Necesitamos para seguir creyendo, para seguir sintiendo la presencia de Dios, de personas a nuestro alrededor que nos identifiquen a Jesús, que nos lo descubran en nuestra vida, que nos lo hagan cercano y creíble, próximo y familiar. Sólo así nacerán de nuevo las ganas de seguirlo y tendremos tiempo para acompañarle y sentirnos atendidos.

Lecturas del 4 de Abril del 2016 (La Anunciación del Señor)

Dios te salve, anunciación, morena de maravilla, tendrás un Hijo más bello que los tallos de la brisa. Mensaje de Dios te traigo. El te saluda, María, pues Dios se prendó de ti, y Dios es Dios de alegría. Llena de gracia te llamo porque la gracia te llena; si más te pudiera dar, mucha más gracia te diera. El Señor está contigo aún más que tú estás con Dios; tu carne ya no es tu carne, tu sangre ya es para dos. Y bendita vas a ser entre todas las mujeres, pues, si eres madre de todos, ¿quién podría no quererte?

Lecturas del miércoles 13 de enero del 2016 (Primera Semana tiempo ordinario)

Jesús salió de la sinagoga, y fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos. Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él. Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando.» El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido.» Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios. #DiocesisDeCuautitlan #LecturasDeHoy

Lecturas del 20 de octubre de 2015 (Martes de la Semana 29)

«Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!»