Lecturas del 28 de enero del 2018 (Domingo de la Cuarta Semana )

Para predicar con autoridad, hay que vivir en conformidad con lo que se predica. Nosotros debemos vivir lo que decimos y hablar de lo que vivimos. No podemos hablar de la fe, si no vivimos en plenitud la fe. No podemos pensar que somos discípulos de Jesús, si Él no es nuestro modelo. La autoridad para hablar de Dios y de su Reino, nos la da nuestra vida. Si nuestra vida no es acorde con lo que decimos, no podremos convencer a nadie.