Lecturas del 7 de Marzo del 2018 (Miércoles de la Tercera Semana de Cuaresma)

Dios creó al hombre y conoce sus necesidades. Los mandamientos no son imposiciones que tratan de limitar nuestra libertad, que son de otra época, son verdaderos caminos de felicidad. Nosotros demasiadas veces buscamos el camino de la FACILIDAD. Y en ese camino, nos proponemos unos cuantos preceptos fundamentales y un mínimo de exigencia morales, y vivimos nuestro cristianismo con eso sólo. Vivimos un cristianismo mezquino. Dejamos de lado algunos mandamientos del Señor, teniéndolos como sin importancia y eso nos hace sentirnos hombres libres, hombres de nuestra época. Y eso nos ocurre porque no hay verdadero amor a Dios. El amor, hay que manifestarlo en los detalles. Sin esos detalles no hay amor. En este tiempo de cuaresma, vamos a pedirle a nuestra madre María que nunca olvidemos las palabras de Jesús, ni tratemos de sacarle valor a los mandamientos antiguos y nuevos del Señor. El cumplimiento por amor de los mandamientos de Dios, es el camino más seguro de la felicidad. Y pidámosle también, que nos dé la fortaleza para no caer en la tentación de acomodar las leyes de Dios a nuestro parecer de hombres.

Lecturas del 11 de Agosto del 2017 (Viernes de la Semana 18)

Cargamos nuestra cruz de cada día y seguimos a Cristo cuando aceptamos las contrariedades que se nos presentan con buen ánimo, y se las ofrecemos al Señor sin quejarnos. Alguna vez encontraremos la Cruz en una gran dificultad, en una enfermedad grave, o en desastre económico, o tal vez en la muerte de un familiar. Pero la mayoría de las veces la encontraremos en pequeñas dificultades de la convivencia diaria. En el trabajo o en nuestra casa. Molestias producidas por el frío o el calor, problemas domésticos, o un artefacto que se rompe justo cuando más lo necesitamos. La Cruz, sea pequeña o grande, aceptada por nosotros, nos trae la paz. En cambio, si la rechazamos y nos rebelamos contra ella, nos trae tristeza, desasosiego y perdemos la paz del Señor.