Homilía del jueves 22 de marzo del 2018, V CUARESMA

La libertad es, por una parte, del pecado: Cristo nos libera del mal. Y el otro aspecto de la libertad es para caminar hacia la plenitud de la vida. La Cuaresma no sólo nos pide llegar a la conciencia del Pecado. Nos quedaríamos en una situación dolorosa, saber que somos pecadores y ya. Tampoco es sólo la conversión expresada en el Sacramento de la Penitencia. La Cuaresma es una reiniciación del camino en Cristo, edificando su reinado.

Homilía del martes 20 de marzo, V CUARESMA

Quienes sólo ven en la vida y la religión lo que se cuenta, pesa, mide, caerán siempre en lo mismo, rechazo del verdadero Dios, rechazo a Jesús de Nazaret, Hijo de Dios. No podemos quedar como los judíos, encerrados en las cosas de aquí abajo, en lo material, terrenal. Tenemos que dar un giro grande a nuestra vida toda, incluida nuestra práctica religiosa. En vez de esclavizarnos, usar de lo material para llegar a la eternidad. Ese es el sentido de nuestra conversión cuaresmal. Volvamos la mirada a Cristo Crucificado y dejemos nuestro pecado en Él, levantado para nuestra salvación.

Homilía del jueves 15 de marzo de 2018, IV SEMANA DE CUARESMA

Si queremos hacer el ayuno que Dios quiere, hemos de comenzar por reconocer qué tan alejados estamos de Dios. De qué hemos llenado nuestra religiosidad, y decidirnos a quitar todo aquello que nos aleja más de lo que nos acerca a Él. Si queremos hacer la oración que el Señor quiere, hemos de volver nuestro rosto directamente hacia Él, hablarle claro y dejar que Él nos hable al corazón, con su Palabra y sus Sacramentos, que son los signos de su salvación. Si queremos hacer la limosna que Él nos indica, busquemos la justicia, la caridad y la atención al verdaderamente necesitado.

Lecturas del 3 de Marzo del 2018 (Sábado de la Segunda Semana de Cuaresma)

Nosotros nos vamos de la Casa del Padre cuando adoptamos actitudes egoístas y cerradas que nos separan de Dios y de nuestros hermanos. Dilapidamos nuestra fortuna cuando vivimos como si no hubiera nada más allá de la muerte, como el hijo pródigo. Pero tal vez estemos molestos porque en la Iglesia de Dios hay cabida para todos. Quizás hasta nos sentiríamos contentos si se cerraran las puertas a algunos porque son pobres, o también porque son ricos y soberbios. Tal vez nos molesta que vengan a la Iglesia sólo por superstición, o que vengan a la Iglesia y hagan una vida desordenada. Como el hijo que permaneció con su padre y no quiere recibir al hermano que ha vuelto. El Padre se alegra y festeja con cada hijo perdido que regresa, pero también quiere al hijo que esta a su lado y desea que participe del festejo y de la alegría por recuperar a su hermano. Todos somos pecadores, todos tenemos algo o mucho, de ese hijo menor que esta alejado del Padre. Por eso durante este tiempo de cuaresma pensemos que el Padre nos espera y siempre nos ofrece su perdón y se alegra por nuestro regreso.

Homilía del martes 27 de febrero de 2018, II CUARESMA

Si buscáramos una expresión que nos diga qué quiere Dios de nosotros, sería que asumamos la responsabilidad personal de la vida y que tomemos en cuenta su Palabra que revela el camino, su voluntad, para encontrar la salvación. No importa lo grave o inmundo del pecado, “vendrán a ser como blanca lana”. La fuerza de Dios es el amor misericordioso. La fuerza del hombre es el dolor y arrepentimiento. Reorientar nuestra vida hacia Cristo, camino de salvación es nuestra Cuaresma, para encontrar la salvación por la edificación de la justicia y la paz.

Viacrucis el primer viernes de Cuaresma en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe

Los invitamos a prepararse durante éstos días de cuaresma en los que cada viernes se realiza el viacrucis por las calles de la comunidad, puedes acercarte a tu parroquia a preguntar los horarios y acompañarlos a orar y meditar. Mientras tanto les compartimos imágenes del rezo del viacrucis el pasado viernes partiendo de la Capilla de San Marcos Evangelista rumbo a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Ampliación Buenavista Parte Alta; en el que participaron grupos parroquiales y la comunidad en general.

En ésta cuaresma: Detente, mira y vuelve

Detente un poco de esa agitación, y de correr sin sentido, que llena el alma con la amargura de sentir que nunca se llega a ningún lado. Detente de ese mandamiento de vivir acelerado que dispersa, divide y termina destruyendo el tiempo de la familia, el tiempo de la amistad, el tiempo de los hijos, el tiempo de los abuelos, el tiempo de la gratuidad… el tiempo de Dios. Detente un poco delante de la necesidad de aparecer y ser visto por todos, de estar continuamente en «cartelera», que hace olvidar el valor de la intimidad y el recogimiento. Detente un poco ante la mirada altanera, el comentario fugaz y despreciante que nace del olvido de la ternura, de la piedad y la reverencia para encontrar a los otros, especialmente a quienes son vulnerables, heridos e incluso inmersos en el pecado y el error. Detente un poco ante la compulsión de querer controlar todo, saberlo todo, devastar todo; que nace del olvido de la gratitud frente al don de la vida y a tanto bien recibido.

Lecturas del 16 de febrero del 2018 (Viernes después de Ceniza)

La penitencia que enseña la Iglesia en este tiempo de Cuaresma significa un cambio profundo de corazón, bajo el influjo de la Palabra de Dios y en la perspectiva del Reino. La penitencia es el esfuerzo concreto y cotidiano del hombre para perder la propia vida por Cristo como único modo de ganarla; para despojarse del hombre viejo y revestirse del nuevo; para elevarse continuamente de las cosas de abajo a las de arriba donde está Cristo.

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2018

El ayuno “debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.”

Lecturas del 5 de Abril del 2017 (Miércoles de la Quinta Semana de Cuaresma)

Nos dice Jesús que la verdad nos hará libres: la verdad es toda la Palabra de Dios que reclama al hombre liberarse de formas tramposas y mentirosas de vivir, para hacer de su existencia un servicio total a Dios y a los hermanos. Por eso a la luz de la Palabra de Dios, vamos a revisar nuestra vida y sin engañarnos, vamos a ver si en realidad nos creemos libres, y somos realmente esclavos. Esclavos del dinero, esclavos del poder, esclavos de nuestros intereses egoístas. Y en este tiempo que resta de la Cuaresma, vamos a seguir arreglando nuestro interior, y vamos a pedirle al Señor que nos limpie, que limpie nuestro corazón. Que limpie nuestro corazón no solamente de los grandes pecados, también los pequeños, porque no hay nada que se oponga más al amor de Dios que el pecado. No esperemos que se acerque más la Semana Santa, acudamos al sacramento de la reconciliación para purificarnos y llegar a la pascua reconciliados con Dios y con nuestros hermanos.