Dios, hecho niño, nos nos visita para darnos vida

La simplicidad, la transparencia, la espontaneidad, la sencillez, y más, son las cualidades propias de un niño. No cobran dinero, esperan amor; si vivimos los adultos el amor gratuito crecemos libres en una felicidad más plena. …[Un niño] en cierto sentido es la encrucijada de la humanidad, acoger una nueva vida o rechazarla por motivos de egoísmo enmascarados de salud, dignidad, libertad de hacer y no para ser. Sólo Jesús nos ofrece, como valor, hacernos como niños.

Entrega de la Cruz de la Misión Joven por parte del Obispo a los Jóvenes de la Diócesis

El pasado 14 de Mayo en la Catedral de Cuautitlán se reunieron jóvenes de toda la Diócesis con nuestro Obispo Guillermo quién entregó a los jóvenes la Cruz de Misión Joven que nos dejó el Papa Francisco durante su visita a Morelia, durante los próximos meses la cruz peregrinará por la diócesis visitando a todos nuestros jóvenes.

Lecturas del 7 de Marzo del 2016 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Tú, Señor, que asumiste la existencia, la lucha y el dolor que el hombre vive, no dejes sin la luz de tu presencia la noche de la muerte que lo aflige. Te rebajaste, Cristo, hasta la muerte, y una muerte de cruz, por amor nuestro; así te exaltó el Padre, al acogerte, sobre todo poder de tierra y cielo. Para ascender después gloriosamente, bajaste sepultado a los abismos; fue el amor del Señor omnipotente más fuerte que la muerte y que su sino. Primicia de los muertos, tu victoria es la fe y la esperanza del creyente, el secreto final de nuestra historia, abierta a nueva vida para siempre. Cuando la noche llegue y sea el día de pasar de este mundo a nuestro Padre, concédenos la paz y la alegría de un encuentro feliz que nunca acabe. Amén.

Lecturas del 6 de Marzo del 2016 (Domingo de la Cuarta Semana de Cuaresma)

No sé de dónde brota la tristeza que tengo. Mi dolor se arrodilla, como el tronco de un sauce, sobre el agua del tiempo, por donde voy y vengo, casi fuera de madre, derramado en el cauce. Lo mejor de mi vida es el dolor. Tú sabes cómo soy; tú levantas esta carne que es mía; Tú, ésta luz que sonrosa las alas de las aves; tú, esta noble tristeza que llaman alegría. Tú me diste la gracia para vivir contigo; tú me diste las nubes como el amor humano; y, al principio del tiempo, tú me ofreciste el trigo, con la primera alondra que nació de tu mano. Con el último rezo de un niño que se duerme y, con la voz nublada de sueño y de pureza, se vuelve hacia el silencio, yo quisiera volverme hacia ti, y en tus manos desmayar mi cabeza. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén.

Lecturas del 5 de Marzo del 2016 (Sábado de la Tercera Semana de Cuaresma)

Porque anochece ya, porque es tarde, Dios mío, porque temo perder las huellas del camino, no me dejes tan solo y quédate conmigo. Porque he sido rebelde y he buscado el peligro y escudriñé curioso las cumbres y el abismo, perdóname, Señor, y quédate conmigo. Porque ardo en sed de ti y en hambre de tu trigo, ven, siéntate a mi mesa, bendice el pan y el vino. ¡Qué aprisa cae la tarde! ¡Quédate al fin conmigo! Amén.