Lecturas del 8 de Marzo del 2018 (Jueves de la Tercera Semana de Cuaresma)

Todo aquel que es causa de división entre los cristianos, aunque no se de cuenta, trabaja para el demonio y en contra de los intereses del Señor. Ahí radica la gravedad de fomentar una división entre los seguidores del Señor. Y muchas veces, en distintos grupos o distintas personas dentro de la misma Iglesia, se fomentan envidias o rencores. No siempre se podrá pretender que todos pensemos lo mismo. Que todos coincidamos en la forma de hacer las cosas, o en nuestros gustos. Pero, ya que nuestra inteligencia, nuestra cabeza, no nos puede unir, que nos una al menos nuestro corazón. La desunión no es tanto el producto de ideas u opiniones diferentes, sino más bien, se origina en las actitudes y en los sentimientos que acompañan a esas opiniones o ideas.