Lecturas del 2 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 13)

Todos hemos recibido una llamada a conocer a Dios, una invitación a tener un trato personal con El…, a la oración. Una llamada a hacer de Cristo el centro de nuestras vidas, a seguirle. A tomar siempre las decisiones tomando en cuenta su querer. Una llamada a conocer a los demás hombres como personas e hijos de Dios, y por lo tanto a superar nuestros egoísmos, y a amar y preocuparnos por nuestro prójimo.

Tener a Cristo como eje de la vida no contra el resto de nuestra vida

Me doy cuenta que cuando les propongo el seguimiento de Cristo, por ejemplo para una vocación sacerdotal, religiosa, o consagración de la virginidad, pasan mucho tiempo pensando sí el Señor les llama, pero no se dan cuenta de todo lo que ya les ha dicho, les ha dado, les ha propuesto, y sólo tratan de buscar si encuentran ‘algo mejor, más inmediato, más visible o palpable’. La vocación es respuesta de generosidad. No a ver si me habla al oído el Señor, o se me aparece y me dice qué hacer, o si viene un ángel…