Lecturas del 9 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 14)

¡Tantas veces acudimos a Dios con poca fe! ¡Tantas veces, recibimos la comunión, participamos de la misa, pero con poca fe! Esa fe raquítica, es la que hace que a pesar de tantas comuniones y tantas Eucaristías, sigamos enfermos, no podamos superar nuestros defectos. Tenemos que tener fe, y vivir nuestra fé. Vivir nuestra fe es conseguir un espíritu de fe, que nos permita aceptar la voluntad de Dios. Nuestra actitud ante Dios, debe ser como la de un niño ante su padre. Debemos estar convencidos y creer con fe, que lo que Dios realiza, dispone y permite en nuestras vidas, es para nuestro bien. Que María, nuestra Madre pida por nosotros a su hijo, los dones inestimables de la fe y la humildad, para que en nuestras vidas, en cualquier circunstancia, estemos convencidos que Dios nuestro Padre nos tiene en sus manos.

Lecturas del 25 de Mayo del 2018 (Viernes de la Séptima Semana)

Vamos a pedirle hoy al Señor, que conceda a los jóvenes que van a unirse en matrimonio, la convicción que ese matrimonio que van a constituir, es para toda la vida, que piensen en el paso que van a dar, que no tomen decisiones a la ligera. Que pidan siempre la ayuda del Señor para no equivocarse, y que sean conscientes que van a tener que luchar para conservar ese amor. Y vamos a pedirle hoy también por los esposos cristianos para que sepan ver a Dios en medio de ellos. Por el sacramento del matrimonio, el Señor está en medio de los esposos. A veces no lo reconocemos. Pidámosle al Señor que ayude a los esposos a resolver todos los conflictos que la convivencia trae y a mantener puro su amor.

Lecturas del 14 de Marzo del 2018 (Miércoles de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Resucitar no significa solamente volver a vivir, sino también levantarse para empezar una vida nueva y transformada. Resucitarán los muertos, por supuesto, pero desde ya se puede hablar de resurrección para los que empiezan a creer. La palabra de Jesús, recibida con fe, nos da vida; se arraiga en nosotros y nos va transformando. Es Jesús que nos dice la final del pasaje del evangelio: “En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida”.

Lecturas del 3 de Marzo del 2018 (Sábado de la Segunda Semana de Cuaresma)

Nosotros nos vamos de la Casa del Padre cuando adoptamos actitudes egoístas y cerradas que nos separan de Dios y de nuestros hermanos. Dilapidamos nuestra fortuna cuando vivimos como si no hubiera nada más allá de la muerte, como el hijo pródigo. Pero tal vez estemos molestos porque en la Iglesia de Dios hay cabida para todos. Quizás hasta nos sentiríamos contentos si se cerraran las puertas a algunos porque son pobres, o también porque son ricos y soberbios. Tal vez nos molesta que vengan a la Iglesia sólo por superstición, o que vengan a la Iglesia y hagan una vida desordenada. Como el hijo que permaneció con su padre y no quiere recibir al hermano que ha vuelto. El Padre se alegra y festeja con cada hijo perdido que regresa, pero también quiere al hijo que esta a su lado y desea que participe del festejo y de la alegría por recuperar a su hermano. Todos somos pecadores, todos tenemos algo o mucho, de ese hijo menor que esta alejado del Padre. Por eso durante este tiempo de cuaresma pensemos que el Padre nos espera y siempre nos ofrece su perdón y se alegra por nuestro regreso.

Lecturas del 17 de Septiembre del 2017 (Domingo de la Semana 24)

Dios nos pone una meta muy exigente. ¡Perdonar de corazón! ¡Perdonar desde adentro y no por compromiso! Sólo así estaremos imitando a Dios en su misericordia. Dios nos perdona muchísimo. En comparación, lo que puedan adeudarnos los hombres es muy poca cosa. ¿Seremos capaces de darnos cuenta lo poquito que es lo que nos debe nuestro hermano, comparado con lo que nosotros le debemos a Dios? Si logramos pensar de esta forma y darnos cuenta, entonces seremos capaces de perdonar a nuestro hermano, siempre. Y sólo así, cuando en el padrenuestro le digamos a Dios: …”perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”, lo haremos confiados que ese perdón que nosotros hacemos de corazón nos permite pagar nuestra gran deuda con Dios e ir creciendo en el “Amor”.

Lecturas del 29 de Marzo del 2017 (Miércoles de la Cuarta Semana de Cuaresma)

resucitar no significa solamente volver a vivir, sino también levantarse para empezar una vida nueva y transformada. Resucitarán los muertos, por supuesto, pero desde ya se puede hablar de resurrección para los que empiezan a creer. La palabra de Jesús, recibida con fe, nos da vida; se arraiga en nosotros y nos va transformando. Es Jesús que nos dice la final del pasaje del evangelio: “En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida”

Lecturas del 18 de Marzo del 2017 (Sábado de la Segunda Semana de Cuaresma)

Tal vez tenemos algo del hermano del hijo pródigo… tal vez estemos molestos porque en la Iglesia de Dios hay cabida para todos, quizás hasta nos sentiríamos contentos si se cerraran las puertas a algunos porque son pobres, o también porque son ricos y soberbios. Tal vez nos molesta que vengan a la Iglesia sólo por superstición, o que vengan a la Iglesia y hagan una vida desordenada. El Padre de la parábola, figura de Dios Padre, se alegra y festeja con cada hijo perdido que regresa, pero también quiere al hijo que esta a su lado y desea que participe del festejo y de la alegría por recuperar a su hermano. Todos somos pecadores, todos tenemos algo o mucho, de ese hijo menor que esta alejado del Padre. Por eso durante este tiempo de cuaresma pensemos que el Padre nos espera y siempre nos ofrece su perdón y se alegra por nuestro regreso.

Lecturas del 4 de Julio del 2016 (Lunes de la Semana 14)

Dice el sacerdote Teilhard de Chardin: Piensa que estás en manos de Dios, tanto más fuertemente agarrado, cuando más decaído y triste te encuentres. Vive feliz, te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere. Que nada sea capaz de quitarte tu paz.Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales. Haz que brote y conserva siempre en tu rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige. Y en el fondo del alma coloca, antes que nada, como fuente de energía y criterio de verdad, todo aquello que te llene de la paz de Dios. Recuerda: cuanto te reprima o inquiete es falso. Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios. Por eso, cuando te sientas apesadumbrado y triste, adora y confía,…

Lecturas del 21 de Mayo del 2016 (Sábado de la Séptima Semana)

Mirad qué aposentadores tuvo la divina cámara: verdín por tapicerías y por cortinajes zarzas. Pobre, desnudo, sin fuego, quien fuegos nos abasta, está aquí el Niño. Un pesebre de humildes bestias por cama. Ved, puro Amor, que sois fuego y estáis sobre un haz de pajas. La Virgen, llanto en los ojos: a incendio tal, tales aguas. José, que goza y que gime agridulces de naranja, riéndose ya ha quedado dormido bajo su capa. Amén

Lecturas del 20 de Mayo del 2016 (Viernes de la Séptima Semana)

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados.

Lecturas del 9 de Marzo del 2016 (Miércoles de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Resucitar no significa solamente volver a vivir, sino también levantarse para empezar una vida nueva y transformada. Resucitarán los muertos, por supuesto, pero desde ya se puede hablar de resurrección para los que empiezan a creer. La palabra de Jesús, recibida con fe, nos da vida; se arraiga en nosotros y nos va transformando. Es Jesús que nos dice la final del pasaje del evangelio: “En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida”.
Te damos gracias, Señor, porque has depuesto la ira y has detenido ante el pueblo la mano que lo castiga. Tú eres el Dios que nos salva, la luz que nos ilumina, la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija. Y sacaremos con gozo del manantial de la Vida las aguas que dan al hombre la fuerza que resucita. Entonces proclamaremos: “¡Cantadle con alegría! ¡El nombre de Dios es grande; su caridad, infinita! ¡Que alabe al Señor la tierra! Contadle sus maravillas. ¡Qué grande, en medio del pueblo, el Dios que nos justifica!”. Amén.