Lecturas del 23 de enero del 2018 (Martes de la Tercera Semana)

Cada uno de nosotros en el momento de nuestro Bautismo fuimos convertidos en hijos de Dios y hermanos de Cristo. Pero eso no nos basta para ser hoy familia de Jesús. Hoy debemos abrir nuestro corazón al Espíritu Santo y abrazar con alegría la causa de Jesús y comprometernos con el reino de Dios, para ser familia de Jesús. Cristo vino al mundo a través de María, y en su plan de salvación, Dios quiere que nosotros vayamos a Cristo a través de María. Dios confió a la virgen la misión de ser madre de Jesús. Pero no la madre del Jesús nacido en Nazaret solamente, sino madre del Cristo total, de ese Cristo formado por el Jesús nacido en Nazaret y por todos los bautizados. Por eso María es nuestra Madre y su misión es que Jesús nazca de nuevo en cada uno de nosotros, que podamos ser otros Cristos en el mundo de hoy, en nuestra sociedad y en nuestra familia. Hoy vamos a decirle a la Virgen que queremos ser sus hijos, que nos eduque como educó a Jesús, para que siempre cumplamos en nuestra vida la voluntad de Dios.