Lecturas del 23 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 29)

San Francisco de Sales decía que es fácil no asesinar a alguien, pero es más difícil evitar las cóleras contra los que nos rodean. Que es fácil no robar algo a nuestro prójimo, pero es mucho más difícil no desear algo de sus bienes. Que es fácil no levantar falso testimonio, pero es infinitamente más difícil no mentir en nuestras conversaciones. El Señor nos pide que por amor, luchemos diariamente por vencer en esas tentaciones diarias para así disponer nuestros corazones para su venida. Esa lucha cotidiana es más fácil cuando recurrimos a los sacramentos que Jesús mismo nos dejó, para ayudarnos a luchar contra todo aquello que nos aparta de su camino. Pidamos a la Virgen que nos ayude a caminar por la vida atentos, que nos ayude a vencer nuestra pereza y recurrir frecuentemente al sacramento de la reconciliación, para así ir limpiando nuestra alma de los microbios que pueden finalmente atacar la salud de nuestra alma y que siempre busquemos construir el Reino de Dios en el mundo para esperar confiados la llegada de Jesús.

Lecturas del 7 de Julio de 2018 (Sábado de la Semana 13)

El catecismo nos dice que la llamada de Jesús a la conversión y a penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores: “el saco y la ceniza”, los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas. Por el contrario, la penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado.

Lecturas del 22 de Agosto del 2017 (Martes de la Semana 20)

Muchas veces dejamos muchas cosas para seguir a Cristo, a veces muchísimas cosas, y sin embargo, después nos enredamos y empobrecemos con pequeñeces, con críticas, con envidias, con aspiraciones y puestos de honor. Y entonces, lo dejamos todo, pero no somos realmente sus seguidores. Vamos a pedirle hoy a María, nuestra Madre que nos enseñe a ser desprendidos de las cosas del mundo a ejemplo suyo para que así nos sea más fácil alcanzar el reino.

Lecturas del 2 de Julio del 2016 (Sábado de la Semana 13)

Señor, tú eres santo: yo adoro, yo creo; tu cielo es un libro de páginas bellas, donde en noches tranquilas mi símbolo leo, que escribe tu mano con signos de estrellas. En vano con sombras el caos se cierra: tú miras al caos, la luz nace entonces; tú mides las aguas que ciñen la tierra, tú mides los siglos que muerden los bronces. El mar a la tierra pregunta tu nombre, la tierra a las aves que tienden su vuelo; las aves lo ignoran; preguntan al hombre, y el hombre lo ignora; pregúntalo al cielo. El mar con sus ecos ha siglos que ensaya formar ese nombre; y el mar no penetra misterios tan hondos, muriendo en la playa, sin que oigan los siglos o sílaba o letra. Señor, tú eres santo; y te amo, yo espero; tus dulces bondades cautivan el alma; mi pecho gastaron con diente de acero los gustos del mundo, vacíos de calma. Concede a mis penas la luz de bonanza, la paz a mis noches, la paz a mis días; tu amor a mi pecho, tu fe y tu esperanza, que es bálsamo puro que al ánima envías. Amén