Lecturas del 30 de Abril del 2018 (Lunes de la Quinta Semana de Pascua)

En algunas traducciones del Evangelio se llama al Espíritu Santo, Paráclito: Interprete. Este es un nombre muy adecuado para este Espíritu que nos permite “entender” las enseñanzas de Jesús. Este Espíritu que nos deletrea el mensaje y nos lo va haciendo asimilar. El centro siempre es Jesús, el Espíritu Santo, encamina la comunidad hacia Jesús. Por eso el Espíritu Santo nos es comunicado, no sólo para sentirnos bien, para sentirnos llenos de Él, sino para encaminarnos a Jesús y ponernos en camino con él para salvar el mundo.