Homilía del jueves 25 de octubre 2018, XXIX ORDINARIO

Jesús nos pide que al optar por seguirlo, pongamos en segundo lugar, inicialmente, a la familia, para que, al vivir a Cristo, su reinado, podamos amar a la familia en lo que es realmente sin someternos a ella ni someterla. El amor entonces es una decisión libre, sin falsedad, ni acomodos temerosos o egoístas. La oración de Pablo es maravillosa en este sentido. Pide para que nos abramos de tal manera al amor del Padre, que nos inunde totalmente.

Homilía del papa Francisco en la fiesta de la Sagrada Familia

El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio. Pobres de nosotros, si Dios no nos perdonase. En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se puedan cometer. No perdamos la confianza en la familia. Es hermoso abrir siempre el corazón unos a otros, sin ocultar nada. Donde hay amor, allí hay también comprensión y perdón.

Papa Francisco: La salud de cualquier sociedad depende de la salud de sus familias

“Las familias cristianas tienen la misión de irradiar el amor de Dios y pidió oponerse “a las prácticas que fomentan la arrogancia de los hombres, que hieren o degradan a las mujeres, y ponen en peligro la vida de los inocentes aún no nacidos”.
También dijo a los jóvenes: “Que los grandes valores de la tradición africana, la sabiduría y la verdad de la Palabra de Dios, y el generoso idealismo de su juventud, los guíen en su esfuerzo por construir una sociedad que sea cada vez más justa, inclusiva y respetuosa de la dignidad humana. Preocúpense de las necesidades de los pobres, rechacen todo prejuicio y discriminación, porque –lo sabemos– todas estas cosas no son de Dios”.

Catequesis del Papa Francisco sobre la convivencia familiar en el hogar

En nuestro tiempo, marcado por tantas cerrazones y tantos muros, la convivencia, generada por la familia y dilatada en la Eucaristía, se convierte en una oportunidad crucial. La Eucaristía y la familia nutridas por ella pueden vencer las cerrazones y construir puentes de acogida y de caridad. Sí, la Eucaristía de una Iglesia de familias, capaces de restituir a la comunidad la levadura dinámica de la convivencia y de hospitalidad recíproca, es una ¡escuela de inclusión humana que no teme confrontaciones! No existen pequeños, huérfanos, débiles, indefensos, heridos y desilusionados, desesperados y abandonados, que la convivencia eucarística de las familias no pueda nutrir, restaurar, proteger y hospedar.

Lo que nos enseñó Jesús acerca de la hora de la comida…

Los cristianos tenemos una especial vocación a la convivialidad. Jesús no desdeñaba comer con sus amigos. Y representaba el Reino de Dios como un banquete alegre. Fue también en el contexto de una cena donde entregó a los discípulos su testamento espiritual, e instituyó la Eucaristía. Y es precisamente en la celebración Eucarística donde la familia, inspirándose en su propia experiencia, se abre a la gracia de una convivialidad universal y a una fraternidad sin fronteras, según el corazón de Cristo, que entrega su Cuerpo y derrama su Sangre por la salvación de todos.

Gran Kermes en la catedral, ¡Ven, te esperamos con toda tu familia!

Este domingo 22 de noviembre te esperamos en la catedral de Cuautitlán. Habrá antojitos, música en vivo, espectáculos, obras de teatro y demás actividades. Te invitamos a pasar el día con nosotros. Todos los donativos serán a beneficio del Seminario Diocesano Guadalupano de Cuautitlán.

¿Qué significará para la Iglesia concluir este Sínodo dedicado a la familia?

«Podemos pensar que nuestro pecado o alejamiento de Dios enciende en él una llama de amor más intenso, un deseo de devolvernos y reinsertarnos en su plan de salvación. En Cristo, Dios se revela infinitamente bueno. Dios es bueno. Y no sólo en sí mismo; Dios es –digámoslo llorando- bueno con nosotros. Él nos ama, busca, piensa, conoce, inspira y espera. Él será feliz –si puede decirse así– el día en que nosotros queramos regresar y decir: “Señor, en tu bondad, perdóname. He aquí, pues, que nuestro arrepentimiento se convierte en la alegría de Dios.»

La familia, el amor y la fidelidad: catequesis del Papa Francisco

“La familia vive de la promesa de amor y fidelidad que el hombre y la mujer se hacen el uno al otro… El amor es libre, la promesa de la familia es libre, y esta es la belleza. Sin libertad no hay amistad, sin libertad no hay amor, sin libertad no hay matrimonio. Por lo tanto, libertad y fidelidad no se oponen, más bien se sostienen mutuamente…”

Catequesis del Papa Francisco sobre las “promesas de amor” a los niños

La promesa, el amor es la promesa que el hombre y la mujer hacen a cada hijo: desde que es concebido en el pensamiento. Los niños vienen al mundo y esperan tener confirmación de esta promesa: lo esperan en modo total, confiado, indefenso. Basta mirarlos: en todas las etnias, en todas las culturas, ¡en todas las condiciones de vida! Cuando sucede lo contrario, los niños son heridos por un “escándalo”, por un escándalo insoportable, más grave, en cuanto no tienen los medios para descifrarlo. No pueden entender qué cosa sucede.

Papa Francisco: Los padres son instrumento del amor de Dios

Nada más nacer, “comienzan a recibir el don, junto con el alimento y los cuidados, de la confirmación de las cualidades espirituales del amor”, dijo Francisco.

“Los hechos del amor pasan ahora a través del don del nombre personal, el compartir el lenguaje, las intenciones de las miradas, las sonrisas iluminadas”.

“Aprenden así que la belleza de la unión entre los seres humanos apunta a nuestra alma, busca nuestra libertad, acepta la diversidad del otro, lo reconoce y lo respeta como interlocutor”.