Lecturas del 1 de Diciembre del 2017 (Viernes de la Semana 34)

Muchas veces, los padres, vemos que nuestros hijos están entrando en la lucha y en la crisis de la adolescencia, que los hace sacudir, y no nos comprenden, se vuelven agresivos, cambian hasta la manera de mirarse a sí mismos y de mirar la vida. Frente a esa realidad, es tarde para comenzar la poda, la poda debe realizarse antes. Ese momento es el momento en que debemos simplemente acompañarlos, ser respetuosos y confiar en que el viento de la vida, sacudirá su follaje y arrancará muchas cosas. En ese momento es cuando habiendo podado antes, debemos confiar en Dios, y tener fé en nuestros hijos. Esa fé es la que nos va a permitir defenderlos de lo que viene de afuera, y a lo mejor, podarlos un poquito para defenderlos de la exuberancia que les brota de adentro. Vamos a pedirle al Señor por todos los padres, para que sepan acompañar a sus hijos en su crecimiento, para que sean capaces de podar a tiempo y después tengan confianza en Dios y en su Reino. Y vamos a pedir por los jóvenes para que descubran a Dios, para que descubran cómo Dios actúa en sus vidas y en el mundo, y para conozcan también lo que Dios le espera de ellos.

Romper la cadena del privilegio que genera exclusión para inaugurar la caricia de la compasión que genera la inclusión

…Somos invitados a no ser como el posadero de Belén que frente a la joven pareja decía: aquí no hay lugar. No había lugar para la vida, no había lugar para el futuro. Se nos pide asumir el compromiso que cada uno tiene, por poco que parezca, de ayudar a nuestros jóvenes a recuperar, aquí en su tierra, en su patria, horizontes concretos de un futuro a construir. No nos privemos de la fuerza de sus manos, de sus mentes, de su capacidad de profetizar los sueños de sus mayores. Si queremos apuntar a un futuro que sea digno para ellos, podremos lograrlo sólo apostando por una verdadera inclusión: esa que da el trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario…

Reunión diocesana de los Jóvenes con el Obispo

Hoy sábado se llevó a cabo el Encuentro Diocesano de los Jóvenes con el Señor Obispo en la Catedral de San Buenaventura, Cuautitlán, en un horario de 09:00 a 18:00 horas. A la reunión acudieron jóvenes de todas las vicarías con mucha alegría, dispuestos a escuchar, participar, opinar y celebrar a Nuestro Señor con porras, cantos, oración, adoración al Santísimo Sacramento y mesas de trabajo.