Lecturas del 9 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 14)

¡Tantas veces acudimos a Dios con poca fe! ¡Tantas veces, recibimos la comunión, participamos de la misa, pero con poca fe! Esa fe raquítica, es la que hace que a pesar de tantas comuniones y tantas Eucaristías, sigamos enfermos, no podamos superar nuestros defectos. Tenemos que tener fe, y vivir nuestra fé. Vivir nuestra fe es conseguir un espíritu de fe, que nos permita aceptar la voluntad de Dios. Nuestra actitud ante Dios, debe ser como la de un niño ante su padre. Debemos estar convencidos y creer con fe, que lo que Dios realiza, dispone y permite en nuestras vidas, es para nuestro bien. Que María, nuestra Madre pida por nosotros a su hijo, los dones inestimables de la fe y la humildad, para que en nuestras vidas, en cualquier circunstancia, estemos convencidos que Dios nuestro Padre nos tiene en sus manos.