Lecturas del 6 de Julio del 2017 (Jueves de la Semana 13)

Dios no es con nosotros, ahora, menos compasivo y misericordioso que lo fue antes con quienes lo seguían. También a nosotros nos dice lo mismo que al pobre paralítico: «¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!» Nuestra confianza en su poder de perdonar y en su bondad es la que posibilita el perdón de Dios. Jesús ha querido hacer participes del poder de perdonar los pecados a sus ministros y sacerdotes, para que lo ejerzan en su nombre: “Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el Cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el Cielo”, dice Jesús al conceder a sus apóstoles y a sus sucesores, la potestad de perdonar los pecados a través del Sacramento de la Reconciliación.