Lecturas del 30 de Noviembre del 2017 (Jueves de la Semana 34)

A los que el Señor llama “especialmente” a dejarlo todo para seguirlo y ser pescadores de hombres, Dios les da esa “vocación”. La vocación no se inventa, se recibe de Dios. Y ese llamado, esa vocación, es en primer lugar para estar al lado de Jesús, para gozar de su intimidad. Sólo después se puede salir a “pescar” hombres, porque se necesita compartir el gozo de estar junto a Jesús, atrayendo otros hombres hacia Él. Nadie nace pescador de hombres, es el Señor el que hace pescadores de hombres.