Lecturas del 7 de Noviembre del 2018 (Miércoles de la Semana 31)

Nos puede parecer que ser discípulo de Jesús no es algo difícil de ser deseado. La figura de Jesús se nos presenta atrayente por su santidad, su bondad. Tan humana y tan divina que no puede menos que impulsar el deseo de seguirlo. Pero al verdadero discípulo de Jesús, tal como Él nos lo exige en el Evangelio, se le pide mucho más que una simple admiración o un reconocimiento de sus cualidades y de sus virtudes. Seguir a Jesús de veras y de cerca, supone mucho. Por encima de todo debe estar el amor a Dios. En el Evangelio nos dice que debe superar el amor a nuestra familia e incluso a nosotros mismos. Jesús no rechaza el amor y las obligaciones con los padres, esposa e hijos, pero quien quiera seguirlo, debe subordinar todo y todos, a su seguimiento.

Homilía del Papa Francisco en el área del santuario de Częstochowa en la JMJ2016

María nos ofrece su cercanía, y nos ayuda a descubrir lo que falta a la plenitud de la vida. Ahora como entonces, lo hace con cuidado de Madre, con la presencia y el buen consejo; enseñándonos a evitar decisionismos y murmuraciones en nuestras comunidades. Como Madre de familia, nos quiere proteger a todos juntos, a todos juntos.

Confiar en la Palabra de Dios para experimentar su eficacia en la vida: Papa Francisco

«No tienen vino» ¿Cómo es posible celebrar la boda y hacer fiesta si falta el vino? El agua es necesaria para vivir, pero el vino expresa la abundancia del banquete y la alegría de la fiesta. Es una fiesta de bodas en la cual falta el vino; los nuevos esposos pasan vergüenza, sienten vergüenza y se avergüenzan de esto. …imaginen terminar una fiesta de bodas bebiendo te; sería una vergüenza. El vino es necesario para la fiesta.
«Hagan todo lo que él les diga». Servir al Señor significa escuchar y poner e práctica su Palabra. Es la recomendación simple pero esencial de la Madre de Jesús y es el programa de vida del cristiano. Para cada uno de nosotros, sacar de las tinajas equivale a confiar en la Palabra de Dios para experimentar su eficacia en la vida.

María es un icono del perdón sin límites: Francisco

Atravesemos la Puerta Santa de la Misericordia con la certeza de que la Virgen Madre nos acompaña, la Santa Madre de Dios, que intercede por nosotros. Dejémonos acompañar por ella para redescubrir la belleza del encuentro con su Hijo Jesús. Abramos de par en par nuestro corazón a la alegría del perdón, conscientes de ver restituida la esperanza cierta, para hacer de nuestra existencia cotidiana un humilde instrumento del amor de Dios.