Homilía del miércoles 6 de junio de 2018, IX ORDINARIO

“… cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo”. En lo concreto, respecto al Matrimonio, vemos por qué es ‘hasta que la muerte los separe’. El amor de esposos es total entrega, es su camino de santidad. Fallecido uno, queda libre el otro para discernir lo que el Señor le pida. Cristo no ha querido atar a nadie, sino darle la libertad para caminar en santidad, los viudos disciernan si ese estado los lleva a la santidad o si el Señor les llama nuevamente al matrimonio.

El matrimonio es una predicación silenciosa de todos los días: El Papa en Santa Marta

“Es verdad que hay dificultades, hay problemas con los hijos o en la misma pareja, discusiones, peleas… pero lo importante es que la carne permanezca una y se superan, se superan, se superan. Y éste no es sólo un sacramento para ellos, sino también para la Iglesia, como si fuera un sacramento que llama la atención: ‘Pero, ¡miren que el amor es posible!’. Y el amor es capaz de hacer vivir enamorados durante toda una vida: en la alegría y en el dolor, con el problema de los hijos y el problema propio… pero ir siempre adelante. En la salud y en la enfermedad, ir siempre adelante. Ésta es la belleza.”

Homilía del viernes 25 de mayo de 2017, TIEMPO ORDINARIO VII

Santiago nos propone dos virtudes. Hablar con la verdad, con autenticidad y, por eso, no murmurar; y la otra es la paciencia. Si anteponemos el amor en la vida de la comunidad, no vamos a mentir a nadie ni a desprestigiarlo. Y si vivimos el amor, no vamos a cansarnos de esperar y tener paciencia para llegar a la comprensión mutua, a que los resultados vengan en consecuencia de las actitudes. Indudablemente, esta vida de fe nos lleva a la reconciliación plena.

Lecturas del 18 de Agosto del 2017 (Viernes de la Semana 19)

Vamos a pedirle hoy al Señor, que conceda a los jóvenes que van a unirse en matrimonio, la convicción que ese matrimonio que van a constituir, es para toda la vida, que piensen en el paso que van a dar, que no tomen decisiones a la ligera. Que pidan siempre la ayuda del Señor para no equivocarse, y que sean conscientes que van a tener que luchar para conservar ese amor. Y vamos a pedirle hoy también por los esposos cristianos para que sepan ver a Dios en medio de ellos. Que aprovechen la gracia del sacramento y pidan al Señor que los ayude a resolver los conflictos que la convivencia trae y a mantener puro su amor.

Lecturas del 24 de febrero del 2013 (Viernes de la Séptima Semana)

La intención de Dios es que el hombre y la mujer se unan por amor en el matrimonio, de modo que ya no sean dos personas, sino una sola. La unión de los esposos no es una unión sólo a nivel genital, tiene que ser una unión en todos los niveles de la vida en común. En una unión de esa clase, no queda lugar para pensar en el divorcio. Donde los fariseos hablan de las causas de divorcio, Jesús habla de la FUERZA del AMOR que une. Vamos a pedirle hoy al Señor, que conceda a los jóvenes que van a unirse en matrimonio, la convicción que ese matrimonio que van a constituir, es para toda la vida, que piensen en el paso que van a dar, que no tomen decisiones a la ligera. Que pidan siempre la ayuda del Señor para no equivocarse, y que sean conscientes que van a tener que luchar para conservar ese amor. Y vamos a pedirle hoy también por los esposos cristianos para que sepan ver a Dios en medio de ellos.

Lecturas del 7 de Septiembre del 2016 (Miércoles de la Semana 23)

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Allí donde hay odio ponga yo amor. Allí donde hay discordia ponga yo unión. Allí donde hay error ponga yo la verdad. Allí donde haya duda que ponga yo la fe. Allí donde haya desesperación, que ponga yo esperanza. Allí donde haya tinieblas, que ponga yo la luz. Allí donde haya tristeza, que ponga yo alegría. Haz, Señor, que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar; en ser comprendido, como en comprender; en ser amado, como en amar. Porque dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando se es perdonado y muriendo a uno mismo se resucita a la vida eterna.

Lecturas del 21 de Mayo del 2016 (Sábado de la Séptima Semana)

Mirad qué aposentadores tuvo la divina cámara: verdín por tapicerías y por cortinajes zarzas. Pobre, desnudo, sin fuego, quien fuegos nos abasta, está aquí el Niño. Un pesebre de humildes bestias por cama. Ved, puro Amor, que sois fuego y estáis sobre un haz de pajas. La Virgen, llanto en los ojos: a incendio tal, tales aguas. José, que goza y que gime agridulces de naranja, riéndose ya ha quedado dormido bajo su capa. Amén

Lecturas del 20 de Mayo del 2016 (Viernes de la Séptima Semana)

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados.

La familia, el amor y la fidelidad: catequesis del Papa Francisco

“La familia vive de la promesa de amor y fidelidad que el hombre y la mujer se hacen el uno al otro… El amor es libre, la promesa de la familia es libre, y esta es la belleza. Sin libertad no hay amistad, sin libertad no hay amor, sin libertad no hay matrimonio. Por lo tanto, libertad y fidelidad no se oponen, más bien se sostienen mutuamente…”