Lecturas del Sábado 9 de Junio del 2018 Fiesta del Inmaculado Corazón de María

La devoción al Corazón de María no es una devoción más. Nos lleva a aprender a tratar a nuestra Madre con más confianza, con la sencillez de los niños pequeños que acuden a sus madres en todo momento: no sólo se dirigen a ellas cuando están en gravísimas necesidades, sino también en los pequeños apuros que le salen al paso. Las madres les ayudan a resolver los problemas más insignificantes. Si recurrimos confiados a ella, ella nos va a decir qué debemos hacer y sentiremos su amor por nosotros. Ese mismo amor que Jesús tiene por cada uno de nosotros y ella nos dirá que nos quiere, que nos quiere con toda su alma.

Lecturas del martes 9 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

Dice el evangelio que Jesús exponía su doctrina con autoridad. Esa autoridad surge de su vida, porque Cristo vivía lo que exponía. Esto nos enseña que para predicar con autoridad, hay que vivir en conformidad con lo que se predica. Nosotros debemos vivir lo que decimos y hablar de lo que vivimos. No podemos hablar de la fe, si no vivimos en plenitud la fe. No podemos pensar que somos discípulos de Jesús, si Él no es nuestro modelo. La autoridad para hablar de Dios y de su Reino, nos la da nuestra vida. Si nuestra vida no es acorde con lo que decimos, no podremos convencer a nadie. Por eso los padres, los educadores, tenemos una gran responsabilidad, porque la educación que trasmitimos a nuestros hijos, o a nuestros alumnos, no es lo que les decimos sino lo que somos.

Lecturas del viernes 22 de Diciembre del 2017 (Ferias de Adviento)

Cuando dice: “me llamarán bienaventurada” todas las generaciones, María no se ensalza a sí misma, pero tampoco es víctima de complejos e inhibiciones. Con mirada objetiva, reconoce los dones recibidos; ella estará en la historia de los hombres como signo visible y perpetuo de la acción de Dios en favor de todos. Hoy vamos a pedirle a ella a nuestra Madre, que descubramos al Dios presente en nuestras vidas, en nuestras luchas, y que nuestros labios se abran también para magnificar la obra de Dios.

Lecturas del jueves 22 de diciembre del 2016 (Ferias de Adviento)

MAGNIFICAT, la oración de María: «Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.»

Lecturas del 12 de diciembre del 2016 (Lunes de la Tercera Semana de Adviento)

El nuevo Testamento se inicia con el acto de fé de María, y esto le fue revelado a Isabel por el Espíritu Santo y entonces llama a María “Madre de mi Señor”. Este pasaje del Evangelio nos debe hacer reflexionar a nosotros, cuando muchas veces no tenemos suficiente fé en Dios. Cuando a la menor contrariedad, nos dejamos tentar por las cosas del mundo, y no nos atrevemos a decir sí a Dios. Pensemos que si confiamos en Dios, y hacemos su voluntad, no necesitamos buscar las palabras para explicar a los demás nuestro actuar, Dios mismo se ocupa de que se reconozcan a los suyos y a sus obras.

Lecturas del martes 12 de enero del 2016 (Primera Semana tiempo ordinario)

Jesús entró a Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios.» Pero Jesús lo increpó, diciendo: «Cállate y sal de este hombre.» El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre. Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!» Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.
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Lecturas del martes 22 de diciembre de 2015 (Ferias de Adviento)

«Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.»

Lecturas del 12 de diciembre de 2015 (Sábado de la segunda semana de Adviento)

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: ¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor.» María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador.»