Lecturas del 5-3-18 (Lunes de la Tercera Semana de Cuaresma)

No rechacemos a Jesús. Jesús fue rechazado en Nazaret, fue rechazado entre los suyos. Fue rechazado por envidia, por suspicacia. Nosotros, rechazamos a Jesús: cada vez que acallamos nuestra conciencia, y cedemos ante la presión de nuestro ambiente; cada vez que sentimos vergüenza de proclamar que somos cristianos, cada vez que permitimos que alguien permanezca en el error o se burle de los valores del Evangelio. En este tiempo de cuaresma, vamos a proponernos ser valientes, no negar al Señor. Aún cuando podamos quedar en ridículo, aún cuando alguien parezca sonreír cuando nos vea, hablemos de Jesús, hablemos de María, seamos capaces de demostrar la fe que profesamos.