Lecturas del 28 de enero del 2018 (Domingo de la Cuarta Semana )

Para predicar con autoridad, hay que vivir en conformidad con lo que se predica. Nosotros debemos vivir lo que decimos y hablar de lo que vivimos. No podemos hablar de la fe, si no vivimos en plenitud la fe. No podemos pensar que somos discípulos de Jesús, si Él no es nuestro modelo. La autoridad para hablar de Dios y de su Reino, nos la da nuestra vida. Si nuestra vida no es acorde con lo que decimos, no podremos convencer a nadie.

Lecturas del 10 de Agosto del 2017 (Jueves de la Semana 18)

A pesar de los veinte siglos de proclamación del Evangelio, cuando Jesús nos hace hoy la pregunta: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy?”, dudamos en responder. Jesús quiere una respuesta firme y certera como la de Pedro. “Tu eres, Señor, mi Dios, y mi Rey, perfecto Dios y perfecto Hombre. Centro de la historia y de mi vida. Tu eres la razón de ser de todas mis obras. Tu eres el Camino, la Verdad y la Vida.”. Jesús quiere que nuestra respuesta sea un compromiso de vida. Quiere que exista coherencia entre esta respuesta y la forma en que vivimos nuestra fe, y las verdades del evangelio.

Lecturas del 23 de Marzo del 2017 (Jueves de la Tercera Semana de Cuaresma)

La división entre los buenos, entre los seguidores del Señor, es una de las cosas que con más empeño busca el demonio, porque se da cuenta que es el medio más eficaz para la destrucción del Reino de Dios. Todo aquel que es causa de división entre los cristianos, aunque no se de cuenta, trabaja para el demonio y en contra de los intereses del Señor. Ahí radica la gravedad de fomentar una división entre los seguidores del Señor. Y muchas veces, en distintos grupos o distintas personas dentro de la misma Iglesia, se fomentan envidias o rencores, que son las que precisamente el Señor censura en evangelio de hoy.

Lecturas del 19 de Marzo del 2017 (Domingo de la Tercera Semana de Cuaresma)

La mujer samaritana tenía una segunda inquietud: conocer ¿Dónde está la verdad? Jesús le dice: Has tenido cinco maridos… En esto expresa el destino común de la gran mayoría de la humanidad, que ha vivido sirviendo a muchos dueños o maridos y, finalmente, no tienen a quien poder reconocer por su Señor. Vamos a pedir hoy al Señor, en este tiempo de Cuaresma, que es tiempo de conversión interior, que nos dispongamos a recibir el Agua Viva que Jesús nos ofrece, como lo hizo con la samaritana, sin reparar en su vida anterior. Da tu agua viva, Señor, a todos los sedientos de verdad, para que su sed quede eternamente saciada.

Lecturas del 12 de enero del 2017 (Jueves de la Primera Semana)

En el evangelio de hoy Jesús sana a un leproso y lo envía con el sacerdote. El sacerdote, avalaba su curación y la persona podía volver a hacer una vida normal. Esta actitud de Jesús de respeto hacia la autoridad del sacerdote, es un ejemplo para nosotros, que muchas veces, vemos en el sacerdote, sólo las limitaciones que tiene como persona y no reconocemos en él que es el representante de Jesucristo. Cada uno de nosotros, debe ver en los sacerdotes a los representantes de Cristo. El sacerdote actúa en nombre de Jesús y tiene en sus manos los tesoros de la gracia. Debemos acudir a ellos en todas nuestras necesidades espirituales con fe, sin olvidar que el sacerdote es un hombre y que como tal tiene necesidad de compañía, de amistad, de comprensión. No debemos olvidar que los sacerdotes son hombres como nosotros, pero que consagraron su vida, y sus necesidades al amor de Jesucristo.