El matrimonio es una predicación silenciosa de todos los días: El Papa en Santa Marta

“Es verdad que hay dificultades, hay problemas con los hijos o en la misma pareja, discusiones, peleas… pero lo importante es que la carne permanezca una y se superan, se superan, se superan. Y éste no es sólo un sacramento para ellos, sino también para la Iglesia, como si fuera un sacramento que llama la atención: ‘Pero, ¡miren que el amor es posible!’. Y el amor es capaz de hacer vivir enamorados durante toda una vida: en la alegría y en el dolor, con el problema de los hijos y el problema propio… pero ir siempre adelante. En la salud y en la enfermedad, ir siempre adelante. Ésta es la belleza.”

Homilía del viernes 25 de mayo de 2017, TIEMPO ORDINARIO VII

Santiago nos propone dos virtudes. Hablar con la verdad, con autenticidad y, por eso, no murmurar; y la otra es la paciencia. Si anteponemos el amor en la vida de la comunidad, no vamos a mentir a nadie ni a desprestigiarlo. Y si vivimos el amor, no vamos a cansarnos de esperar y tener paciencia para llegar a la comprensión mutua, a que los resultados vengan en consecuencia de las actitudes. Indudablemente, esta vida de fe nos lleva a la reconciliación plena.