Lecturas del 24 de enero del 2018 (Miércoles de la Tercera Semana)

Sigue en el mundo de hoy la siembra de la Palabra. Hay mucha semilla que se desperdicia, pero hay también mucha que va cristalizando en buena cosecha. La semilla del Reino crece donde hay esperanza, donde hay sed de justicia, donde hay compromiso con el prójimo, donde se lucha por la paz. Pero la semilla tiene su tiempo para ser fecundada, para convertirse en espiga, y luego en pan. Por eso también el Señor quiere que pensemos con la necesaria esperanza, es necesario no dejarse abatir, por no obtener frutos inmediatos. El Señor quiere que en esos momentos, insistamos con la oración y pidamos frecuentemente la ayuda del Espíritu Santo. Pidamos hoy a María, ser tierra apta para recibir la semilla de la Palabra y que empiece a germinar.

Lecturas del 8 de Octubre del 2017 (Domingo de la Semana 27)

Recibimos numerosos envíos del Señor, llegan a nosotros muchas inspiraciones del Espíritu Santo, sentimientos, consejos, lecturas. Escuchamos con frecuencia homilías y reflexiones. Todas estas llamadas provienen del Señor. Con mucha frecuencia no sabemos recibirlas como tales, ni las respetamos como en realidad son. El Padre nos envía además al mismo Jesús, que es camino, verdad y vida. Él nos enseña mediante la Palabra y a través de los sacramentos nos da la gracia y se hace verdaderamente presente en la Eucaristía. Pero nosotros nos comportamos como los inquilinos de la viña, que no reconocemos a los enviados del dueño, ni aún a su propio Hijo. Detengámonos algunos momentos para revisar como hemos recibido a los mensajeros de Dios.

Lecturas del 3 de Agosto del 2017 (Jueves de la Semana 17)

La realidad de la existencia del infierno tiene algo en común con esta historia: Dos amigos conversando sobre distintos hechos de la vida, encontraron total coincidencia en la conveniencia para mantener una vida feliz, de evitar todas las deudas y a los prestamistas. Pero mientras que uno ponía en práctica esta filosofía, tratando de contraer la menor cantidad de deudas posibles, el otro en cambio, creía que era suficiente huir de los acreedores e ignorarlos. Pidamos a María que nos ayude a vivir siempre conforme a las enseñanzas que nos dejó Jesús, movidos por el amor a Dios y a nuestro prójimo, y por la esperanza de la gloria que nos espera en la vida futura.

Lecturas del 2 de Agosto del 2017 (Miércoles de la Semana 17)

El tesoro escondido es el Reino de Dios, una vez encontrado, se encuentra la fuerza para poner todo en venta con tal de adquirirlo. Un vez descubierto, se descubre que los bienes que se tienen, no valen tanto como vale él; una vez hallado, se halla el coraje para deshacerse de todo lo que nos impide tenerlo. Por eso si “poseer” el Reino de Dios no nos atrae como “el tesoro” es que no lo hemos encontrado todavía, es que todavía está escondido. El reino de Dios no está a la vista de todos ni al alcance de sus manos; se esconde a la mirada de la mayoría. Pero “puede” ser encontrado. Pidamos hoy al Señor, tener el deseo de encontrarlo y con él encontrar la alegría y la fuerza de dejar todo para conseguir el Reino.

El Reino de Dios es ofrecido a todos, pero no en bandeja de plata, es necesario dar todo para obtenerlo

Cuando el tesoro y la perla han sido descubiertos, es decir, cuando hemos encontramos al Señor, es necesario no dejar estéril este descubrimiento, sino sacrificarle cualquier otra cosa. No se trata de despreciar el resto sino de subordinarlo a Jesús, poniéndolo a Él en el primer lugar. La gracia en primer lugar. El discípulo de Cristo no es uno que se ha privado de algo esencial, es uno que ha encontrado mucho más: ha encontrado la alegría plena que sólo el Señor puede donar. Es la alegría evangélica de los enfermos curados, de los pecadores perdonados, del ladrón a quien se le abre la puerta del paraíso.

Lecturas del 29 de Julio del 2017 (Sábado de la Semana 16)

La cizaña es una planta que crece en medio de los sembrados al mismo tiempo que estos. Es tan parecida al trigo que antes de que se forme la espiga es muy difícil distinguirla. Más tarde, mezclada con la harina buena, contamina el pan y es perjudicial para el hombre. Sembrar cizaña entre el trigo era un acto de venganza que fue habitual en Oriente. Las plagas de cizaña eran muy temidas porque podían hacer perder toda una cosecha. En el mundo no siempre es fácil distinguir el buen trigo de la verdad, de la cizaña del error, porque esta cizaña del error se nos presenta camuflada de verdad. Teorías y doctrinas, que se ponen el ropaje evangélico, orientaciones doctrinales que falsamente invocan estar confirmadas por textos de la Iglesia, etc. pueden ser hábil cizaña que difunde el mal antes de que podamos advertirlo. Debemos tener siempre presente que es propio del demonio mezclar el error con la verdad, y difícilmente se distinguen, pero después, el error siempre produce consecuencias graves para el pueblo de Dios.

Lecturas del 23 de Julio del 2017 (Domingo de la Semana 16)

El mal es real, como el mundo y como el hombre; hay que contar, por lo tanto, con la presencia del mal en el mundo creado por Dios y su presencia también DENTRO del hombre hecho a imagen de Dios. La creación, como el campo, ha quedado sembrada de mal; pero llegará el día en que se hará justicia, cuando, por fin, venza el bien; mientras tanto, a todo lo que haya crecido se le concede una oportunidad; y la del bueno es seguir siéndolo; la del malo, poder dejar de serlo.

Lecturas del 17 de Marzo del 2017 (Viernes de la Segunda Semana de Cuaresma)

Llegan a nosotros muchas inspiraciones del Espíritu Santo, sentimientos, consejos, lecturas. Escuchamos con frecuencia homilías y reflexiones. Todas estas llamadas provienen del Señor. Con mucha frecuencia no sabemos recibirlas como tales, ni las respetamos como en realidad son. El Padre nos envía además al mismo Jesús, que es camino, verdad y vida. Él nos enseña mediante la Palabra. Él, a través de los sacramentos nos da la gracia y se hace verdaderamente presente en la Eucaristía. Pero nosotros nos comportamos como los inquilinos de la viña, que no reconocemos a los enviados del dueño, ni aún a su propio Hijo.

Lecturas del 27 de enero del 2017 (Viernes de la Tercera Semana)

A veces tenemos muy presente la desproporción entre los medios a nuestro alcance y nuestros escasos talentos, frente a la magnitud del apostolado que vamos a realizar, es entonces cuando más debemos confiarnos en la ayuda de la gracia, mantenernos siempre firmes y fieles a lo que el Señor espera de cada uno de nosotros. Con el Señor lo podemos todo. No nos deben desanimar los obstáculos del medio que nos rodea.

Lecturas del 26 de enero del 2017 (Jueves de la Tercera Semana)

No nos deben desanimar los obstáculos del medio que nos rodea. El Señor cuenta con nosotros para transformar el lugar donde se desenvuelve nuestro vivir cotidiano. No dejemos de llevar a cabo aquello que está en nuestras manos, aunque nos parezca poca cosa -tan poca cosa como unos insignificantes granos de mostaza- porque el Señor mismo hará crecer nuestro empeño, y la oración y el sacrificio que hayamos puesto dará sus frutos. Pidamos a María, Madre de los apóstoles, que nos ayude a perseverar en nuestras tareas apostólicas, para que crezcan como la planta nacida de la semilla de mostaza.

Lecturas del 4 de noviembre del 2016 (Viernes de la Semana 31)

El administrador infiel se las ingenia para resolver su situación futura de indigencia. El Señor da por supuesta la inmoralidad de tal actuación que resulta evidente. En cambio, resalta y alaba la agudeza y el empeño que este hombre demuestra para sacar provecho en un aspecto material de su antigua condición de administrador. Lo que Jesús nos enseña en esta parábola es que para la salvación de nuestras almas y para la propagación del Reino de Dios, apliquemos al menos la misma sagacidad y el mismo esfuerzo que el que ponen los hombres en sus negocios materiales, o en la lucha para hacer triunfar algún ideal humano. El hecho de contar con la gracia de Dios no significa que no tengamos que poner todos los medios humanos honestos que sean posibles para que nuestras tareas de apostolado alcancen el mayor éxito.

Lecturas del 3 de Noviembre del 2016 (Jueves de la Semana 31)

Cuando el evangelio nos habla de los pecadores que se convierten, debemos pensar que si no somos la oveja perdida, seguramente tengamos algo de la moneda perdida. Pensemos si no tendrá Jesús que estar buscándonos con insistencia, como la mujer buscaba a la moneda. La parábola de la moneda perdida nos muestra la preocupación del Señor por recuperarnos cada vez que nos alejamos aunque sea por un corto tiempo de sus manos.