Lecturas del 30 de Abril del 2018 (Lunes de la Quinta Semana de Pascua)

En algunas traducciones del Evangelio se llama al Espíritu Santo, Paráclito: Interprete. Este es un nombre muy adecuado para este Espíritu que nos permite “entender” las enseñanzas de Jesús. Este Espíritu que nos deletrea el mensaje y nos lo va haciendo asimilar. El centro siempre es Jesús, el Espíritu Santo, encamina la comunidad hacia Jesús. Por eso el Espíritu Santo nos es comunicado, no sólo para sentirnos bien, para sentirnos llenos de Él, sino para encaminarnos a Jesús y ponernos en camino con él para salvar el mundo.

Lecturas del 21 de Mayo del 2017 (Domingo de la Sexta Semana de Pascua)

El Espíritu Santo es nuestro Consolador mientras caminamos en este mundo en medio de dificultades y bajo la tentación de la tristeza. Por grandes que sean nuestras limitaciones, siempre podemos mirar con confianza al cielo, y sentirnos llenos de alegría. Dios no ama y nos libra de nuestros pecados. La presencia y acción del Espíritu Santo en la Iglesia son la prenda y la anticipación de la felicidad eterna, de esa alegría y de esa paz que Dios nos depara.

El Espíritu Santo da testimonio y nosotros también con nuestra vida

Es bueno pedir al Espíritu Santo que venga a nuestro corazón, para dar testimonio de Jesús, decirle: ‘Señor, que yo no me aleje de Jesús. Hazme recordar lo que ha dicho y hecho Jesús. Y también ayúdame a llevar el testimonio de estas cosas. Que la mundanidad, las cosas fáciles, las cosas que vienen precisamente del padre de la mentira, del príncipe de este mundo, el pecado, no me aleje del testimonio”.