Lecturas del 7 de Marzo del 2016 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Tú, Señor, que asumiste la existencia, la lucha y el dolor que el hombre vive, no dejes sin la luz de tu presencia la noche de la muerte que lo aflige. Te rebajaste, Cristo, hasta la muerte, y una muerte de cruz, por amor nuestro; así te exaltó el Padre, al acogerte, sobre todo poder de tierra y cielo. Para ascender después gloriosamente, bajaste sepultado a los abismos; fue el amor del Señor omnipotente más fuerte que la muerte y que su sino. Primicia de los muertos, tu victoria es la fe y la esperanza del creyente, el secreto final de nuestra historia, abierta a nueva vida para siempre. Cuando la noche llegue y sea el día de pasar de este mundo a nuestro Padre, concédenos la paz y la alegría de un encuentro feliz que nunca acabe. Amén.

Lecturas del 6 de Marzo del 2016 (Domingo de la Cuarta Semana de Cuaresma)

No sé de dónde brota la tristeza que tengo. Mi dolor se arrodilla, como el tronco de un sauce, sobre el agua del tiempo, por donde voy y vengo, casi fuera de madre, derramado en el cauce. Lo mejor de mi vida es el dolor. Tú sabes cómo soy; tú levantas esta carne que es mía; Tú, ésta luz que sonrosa las alas de las aves; tú, esta noble tristeza que llaman alegría. Tú me diste la gracia para vivir contigo; tú me diste las nubes como el amor humano; y, al principio del tiempo, tú me ofreciste el trigo, con la primera alondra que nació de tu mano. Con el último rezo de un niño que se duerme y, con la voz nublada de sueño y de pureza, se vuelve hacia el silencio, yo quisiera volverme hacia ti, y en tus manos desmayar mi cabeza. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu, por los siglos de los siglos. Amén.

Lecturas del 5 de Marzo del 2016 (Sábado de la Tercera Semana de Cuaresma)

Porque anochece ya, porque es tarde, Dios mío, porque temo perder las huellas del camino, no me dejes tan solo y quédate conmigo. Porque he sido rebelde y he buscado el peligro y escudriñé curioso las cumbres y el abismo, perdóname, Señor, y quédate conmigo. Porque ardo en sed de ti y en hambre de tu trigo, ven, siéntate a mi mesa, bendice el pan y el vino. ¡Qué aprisa cae la tarde! ¡Quédate al fin conmigo! Amén.

Lecturas del 4 de Marzo del 2016 (Viernes de la Tercera Semana de Cuaresma)

Vivo sin vivir en mí, y, tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo yo fuera de mí, después que muero de amor, porque vivo en el Señor, que me quiso para sí. Cuando el corazón le dí, puso en él este letrero: “Que muero porque no muero”. Esta divina prisión del amor en que yo vivo ha hecho a Dios mi cautivo, y libre mi corazón. Y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué larga es esta vida!, ¡Qué duros estos destierros!, ¡Esta cárcel, estos hierros, en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero. Mira que el amor es fuerte; vida, no me seas molesta; mira que sólo te resta, para ganarte, perderte. Venga ya la dulce muerte, venga el morir muy ligero,que muero porque no muero. Aquella vida de arriba, que es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva. Muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero. Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios que vive en mí, si no es perderte a ti, para mejor a él gozarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues a él sólo es al que quiero: Que muero porque no muero. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Lecturas del 3 de Marzo del 2016 (Jueves de la Tercera Semana de Cuaresma)

¡Guardadnos en la fe y en la unidad, vosotros, que ya estáis desde el principio en comunión con Cristo y con el Padre! ¿A quién acudiremos cuando la fe va herida sino a vosotros, testigos vigilantes, que anunciáis con palabra poderosa lo que era en el principio, lo que vieron de cerca vuestros ojos y lo que vuestras manos tocaron y palparon del Verbo de la vida? ¡Guardadnos en la fe y en la unidad, vosotros, que ya estáis desde el principio en comunión con Cristo y con el Padre! ¿En quién descansaremos la duda y la esperanza sino en vosotros, cimientos de la Iglesia, que habéis visto al Señor resucitado, y oísteis al Espíritu revelar por el fuego y la palabra el misterio de Cristo que estaba oculto en Dios desde los siglos. ¡Guardadnos en la fe y en la unidad, vosotros, que ya estáis desde el principio en comunión con Cristo y con el Padre! Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Por los siglos. Amén.

Lecturas del 2 de Marzo del 2016 (Miércoles de la Tercera Semana de Cuaresma)

Ya muy cercano, Emmanuel, hoy te presiente Israel, que en triste exilio vive ahora y redención de ti implora. Ven ya, del cielo resplandor, Sabiduría del Señor, pues con tu luz, que el mundo ansía, nos llegará nueva alegría. Llegando estás, Dios y Señor, del Sinaí legislador, que la ley santa promulgaste y tu poder allí mostraste. Ven, Vara santa de Jesé, contigo el pueblo a lo que fue volver espera, pues aún gime bajo el cruel yugo que lo oprime. Ven, Llave de David, que al fin el cielo abriste al hombre ruín que hoy puede andar libre su vía, con la esperanza del gran día. Aurora tú eres que, al nacer, nos trae nuevo amanecer, y, con tu luz, vive esperanza el corazón del hombre alcanza. Rey de la gloria, tu poder al enemigo ha de vencer, y, al ayudar nuestra flaqueza, se manifiesta tu grandeza. Amén.

Lecturas del 1o. de Marzo del 2016 (Martes de la Tercera Semana de Cuaresma)

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Allí donde hay odio ponga yo amor. Allí donde hay discordia ponga yo unión.
Allí donde hay error ponga yo la verdad. Allí donde haya duda que ponga yo la fe. Allí donde haya desesperación, que ponga yo esperanza. Allí donde haya tinieblas, que ponga yo la luz. Allí donde haya tristeza, que ponga yo alegría. Haz, Señor, que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar; en ser comprendido, como en comprender; en ser amado, como en amar. Porque dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando se es perdonado y muriendo a uno mismo se resucita a la vida eterna.

Lecturas del 28 de febrero del 2016 (Domingo de la Tercera Semana de Cuaresma)

Si derribado caíste, fue para elevarte más. De hoy por siempre seguirás al Cristo que perseguiste. Ruega por mí, ciego y triste, que Saulo de errores fui. Si en el pecado me hundí, pueda seguirte en tu vuelo. Desde el fulgor de tu cielo, san Pablo, ruego por mí. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Lecturas del 27 de febrero del 2016 (Sábado de la Segunda Semana de Cuaresma)

Delante de tus ojos ya no enrojeceremos a causa del antiguo pecado de tu pueblo. Arrancarás de cuajo el corazón soberbio y harás un pueblo humilde de corazón sincero. En medio de las gentes nos guardas como un resto para cantar tus obras y adelantar tu reino. Seremos raza nueva para los cielos nuevos; sacerdotal estirpe, según tu Primogénito. Caerán los opresores y exultarán los siervos; los hijos del oprobio serán tus herederos. Señalarás entonces el día del regreso para los que comían su pan en el destierro. ¡Exulten mis entrañas! ¡Alégrese mi pueblo! Porque el Señor que es justo revoca sus decretos: La salvación se anuncia donde acechó el infierno, porque el Señor habita en medio de su pueblo.

Lecturas del 25 de febrero del 2016 (Jueves de la Segunda Semana de Cuaresma)

Este es el día del Señor. Este es el tiempo de la misericordia. Delante de tus ojos ya no enrojeceremos a causa del antiguo pecado de tu pueblo. Arrancarás de cuajo el corazón soberbio y harás un pueblo humilde de corazón sincero. En medio de las gentes nos guardas como un resto para cantar tus obras y adelantar tu reino. Seremos raza nueva para los cielos nuevos; sacerdotal estirpe, según tu Primogénito. Caerán los opresores y exultarán los siervos; los hijos del oprobio serán tus herederos. Señalarás entonces el día del regreso para los que comían su pan en el destierro. ¡Exulten mis entrañas! ¡Alégrese mi pueblo! Porque el Señor que es justo revoca sus decretos: La salvación se anuncia donde acechó el infierno, porque el Señor habita en medio de su pueblo.

Lecturas del 24 de febrero del 2016 (Miércoles de la Segunda Semana de Cuaresma)

Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando como se pasa la vida, como se viene la muerte tan callando; cuán presto se va el placer, como, después de acordado, da dolor; cómo, a nuestro parecer, cualquiera tiempo pasado fue mejor. Nuestras vidas son los ríos que van a dar en el mar, que es el morir; allí van los señoríos derechos a se acabar y consumir; allí los ríos caudales, allí los otros medianos y más chicos; y, llegados, son iguales los que viven por sus manos y los ricos. Este mundo es el camino para el otro, que es morada sin pesar; más cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar. Partimos cuando nacemos,andamos mientras vivimos, y llegamos al tiempo que fenecemos; así que cuando morimos descansamos. Este mundo bueno fue si bien usásemos de él como debemos, porque, según nuestra fe, es para ganar aquel que atendemos. Aún aquel Hijo de Dios, para subirnos al cielo, descendió
a nacer acá entre nos, y a vivir en este suelo donde murió. Amén.

Lecturas del 21 de febrero del 2016 (Domingo de la 2da. semana de Cuaresma)

Transfigúrame, Señor, transfigúrame. Quiero ser tu vidriera, tu alta vidriera azul, morada y amarilla. Quiero ser mi figura, sí, mi historia, pero de ti en tu gloria traspasado. Transfigúrame, Señor, transfigúrame. Mas no a mí solo, purifica también a todos los hijos de tu Padre que te rezan conmigo o te rezaron, o que acaso ni una madre tuvieron que les guiara a balbucir el Padrenuestro. Transfigúranos, Señor, transfigúranos. Si acaso no te saben, o te dudan o te blasfeman, límpiales el rostro como a ti la Verónica; descórreles las densas cataratas de sus ojos, que te vean, Señor, como te veo. Transfigúralos, Señor, transfigúralos. Que todos puedan, en la misma nube que a ti te envuelve, despojarse del mal y revestirse de su figura vieja y en ti transfigurada. Y a mí, con todos ellos, transfigúrame. Transfigúranos, Señor, transfigúranos.