Lecturas del 2 de Mayo del 2018 (Miércoles de la Quinta Semana de Pascua)

Muchas veces, no avanzamos en nuestra vida espiritual por la falta de unión con Cristo, sin él no podemos, solos, no podemos. A veces nos quejamos de nuestra esterilidad, de nuestra escasa capacidad de amar. Nuestras comunidades apenas pueden llamarse comunidades de Jesús, porque son pobres en el amor y escasas en frutos. ¿Dónde está la falla? La falla está en nuestra falta de unión a Jesús, la ausencia de su Espíritu. Confiamos demasiado en lo institucional, en las técnicas humanas y nos falta “la permanencia”, el seguimiento de Jesús. Sólo si vivimos las exigencias del Señor, creceremos como discípulos, y el Padre escuchará nuestra oración y el fruto abundará. Hoy vamos a pedirle a Dios, que unidos a Jesús demos fruto abundante.

Lecturas del 2 de Mayo del 2016 (Lunes de la Sexta Semana de Pascua)

Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén