Lecturas del 7 de Julio de 2018 (Sábado de la Semana 13)

El catecismo nos dice que la llamada de Jesús a la conversión y a penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores: “el saco y la ceniza”, los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas. Por el contrario, la penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado.

Lecturas del 7-7-16 (Jueves de la Semana 14)

Ver a Dios en la criatura, ver a Dios hecho mortal y ver en humano portal la celestial hermosura. ¡Gran merced y gran ventura a quien verlo mereció! ¡Quién lo viera y fuera yo! Ver llorar a la alegría, ver tan pobre a la riqueza, ver tan baja a la grandeza y ver que Dios lo quería. ¡Gran merced fue en aquel día la que el hombre recibió! ¡Quién lo viera y fuera yo! Poner paz en tanta guerra, calor donde hay tanto frío, ser de todos lo que es mío, plantar un cielo en la tierra. ¡Qué misión de escalofrío la que Dios nos confió! ¡Quién lo hiciera y fuera yo. Amén