Lecturas del 30 de Mayo del 2018 (Miércoles de la Octava Semana)

El servicio humilde, oscuro casi siempre, debe ser la nota del verdadero seguidor de Jesús. La ambición es una mala planta que brota y rebrota en el campo de la Iglesia. ¿No hay muchas veces también en nuestra comunidad apetencias por cargos, honores, preminencias? Pidámosle hoy al Señor que en su Iglesia busquemos servir desinteresadamente. Que nuestro servicio sea silencioso, humilde, sincero. Que no busquemos nunca nuestra propia gloria, sino sólo la gloria de Dios.

Lecturas del 30 de Mayo del 2016 (Lunes de la Novena Semana)

Edificaste una torre para tu huerta florida; un lagar para tu vino y, para el vino, una viña. Y la viña no dio uvas, ni el lagar buena bebida: sólo racimos amargos y zumos de amarga tinta. Edificaste una torre, Señor, para tu guarida; un huerto de dulces frutos, una noria de aguas limpias, un blanco silencio de horas y un verde beso de brisas. Y esta casa que es tu torre, este mi cuerpo de arcilla, esta sangre que es tu sangre y esta herida que es tu herida te dieron frutos amargos, amargas uvas y espinas. ¡Rompe, Señor, tu silencio, rompe tu silencio y grita! Que mi lagar enrojezca cuando tu planta lo pisa, y que tu mesa se endulce con el vino de tu viña. Amén