Lecturas del jueves 11 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

El Señor nos espera para limpiarnos cuando recurrimos a la confesión, tenemos que dejar de lado la vergüenza para que así podamos iluminados por el Espíritu Santo, ver todo lo que nos aleja de Dios, y pedirle a él sincera y humildemente perdón. El Señor, siempre nos va a decir, como al leproso, quiero, queda limpio. Debemos recurrir al Señor con arrepentimiento, con humildad. Y también como el leproso, cuando el Señor nos cura, cuando nos perdona, deberíamos tener la necesidad de proclamar la maravilla que el Señor obró en nosotros, deberíamos agradecer a Dios sus favores.

Lecturas del 11 de enero del 2017 (Miércoles de la Primera Semana)

“Todos te andan buscando”. Esta frase tiene hoy la misma vigencia que hace dos mil años. También hoy todos tenemos “hambre” de Dios. Continúan siendo actuales las palabras que San Agustín escribió al comienzo de sus Confesiones: “Nos has creado, Señor, para tí y nuestro corazón no encuentra sosiego hasta que descansa en Ti”. El corazón del hombre está hecho para buscar y amar a Dios. Y el Señor facilita ese encuentro, pues El busca también a cada persona. Hay, han habido y habrán muchos hombres y mujeres en el mundo, pero ni a uno solo de ellos lo deja de llamar el Señor.

Lecturas del Lunes 11 de enero del 2016 (Primera Semana tiempo ordinario)

Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia.» Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.» Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron. Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron.