Lecturas del 19 de Marzo del 2018 (Lunes de la Quinta Semana de Cuaresma)

El centro de la vida de José fueron siempre Jesús y María, y el cumplimiento de la misión que Dios le había confiado. Esposo de la Virgen María, padre legal de Jesús, consumió su vida con la atención puesta en ellos, entregado al cumplimiento de la voluntad del Padre. Su fiesta es, por eso, un buen momento para que todos renovemos nuestra entrega a la vocación de cristianos, que a cada uno de nosotros nos ha concedido el Señor. “Concédenos Señor que podamos servirte con un corazón puro como San José, que se entregó para servir a tu hijo.”

Homilía del Papa Francisco: cómo José cree, obedece y se hace cargo

“José luchaba por dentro y en esa lucha, la voz de Dios: “Pero levántate – ese ‘levántate’ (que aparece) tantas veces al inicio de una misión en la Biblia: ‘¡Levántate!’ – toma a María, llévala a tu casa. Hazte cargo de la situación: toma en tus manos esta situación y ve adelante”. José no fue a consolarse con sus amigos, no fue al psiquiatra para que interpretara el sueño… No. Creyó. Y fue adelante. Tomó en sus manos la situación. Pero, ¿qué debía tomar José en sus manos? ¿Cuál era la situación? ¿De qué cosa José debía hacerse cargo? De dos cosas. De la paternidad y del misterio”.

Lecturas del Lunes 18 de Diciembre del 2017 (Ferias de Adviento)

José, padre legal de Jesús, descendiente de David, un hombre sencillo y fiel, que tuvo la inmensa responsabilidad de educar a Jesús, y la gran satisfaccion de ser llamado “papá” por el Salvador. José, esposo de María y jefe de esa familia bendita es el patrón de la Iglesia Universal y es el patrón de la familia cristiana.
El misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, que estuvo sólo en Dios desde el principio de los tiempos, fue revelado a María en soledad, y en este evangelio, ese misterio le ha sido confiado a la callada prudencia de José. Pidámosle hoy al Señor ser a ejemplo de José, hombres y mujeres justas a quienes Dios pueda confiar un secreto y una misión.

Sigamos la Ley de Dios y no la que deforma el hombre

José, desposado con María, se enfrenta a la dificultad de obedecer la ley y rechazar a la Virgen o de acoger a su esposa y dejar a un lado la ley. En la oración descubre cómo actuar. Recibe a María y la lleva a su casa. ¿Cumplió la ley? Sí, la que Dios dio a su pueblo, no la que el pueblo deformó con motivos pasajeros, de control, sin ver que perdía la riqueza del camino hacia Dios. José sigue siendo justo, sigue viviendo la fe, sigue cumpliendo la voluntad del Padre.

Lecturas del 19 de Marzo del 2017 (Domingo de la Tercera Semana de Cuaresma)

La mujer samaritana tenía una segunda inquietud: conocer ¿Dónde está la verdad? Jesús le dice: Has tenido cinco maridos… En esto expresa el destino común de la gran mayoría de la humanidad, que ha vivido sirviendo a muchos dueños o maridos y, finalmente, no tienen a quien poder reconocer por su Señor. Vamos a pedir hoy al Señor, en este tiempo de Cuaresma, que es tiempo de conversión interior, que nos dispongamos a recibir el Agua Viva que Jesús nos ofrece, como lo hizo con la samaritana, sin reparar en su vida anterior. Da tu agua viva, Señor, a todos los sedientos de verdad, para que su sed quede eternamente saciada.

Lecturas del 1 de Mayo del 2016 (Domingo de la Sexta Semana de Pascua)

Te diré mi amor, Rey mío, en la quietud de la tarde, cuando se cierran los ojos y los corazones se abren. Te diré mi amor, Rey mío, con una mirada suave, te lo diré contemplando tu cuerpo que en pajas yace. Te diré mi amor, Rey mío, adorándote en la carne, te lo diré con mis besos, quizás con gotas de sangre. Te diré mi amor, Rey mío, con los hombres y los ángeles, con el aliento del cielo que espiran los animales. Te diré mi amor, Rey mío, con el amor de tu Madre, con los labios de tu Esposa y con la fe de tus mártires. Te diré mi amor, Rey mío, ¡oh Dios del amor más grande! ¡Bendito en la Trinidad, que has venido a nuestro valle! Amen

Lecturas del 19-3-16 (Sábado de la Quinta Semana de Cuaresma)

Porque fue varón justo, le amó el Señor, y dió el ciento por uno su labor. Humilde magisterio bajó el que Dios aprende: ¡Que diga, si lo entiende, quien sepa de misterio! Si Dios es cautiverio se queda en aprendiz, ¡aprende aquí la casa de David! Sencillo, sin historia, de espalda a los laureles, escalas los niveles más altos de la gloria. ¡Qué asombroso, hacer memoria, y hallarle a tu ascensión tu hogar, tu oficio y Dios como razón! Y, pues que el mundo entero te mira y se pregunta, dí tú como se junta ser santo y carpintero, la gloria y el madero, la gracia y el afán, tener propicio a Dios y escaso el pan.