Lecturas del 4 de Diciembre del 2017 (Lunes de la Primera Semana de Adviento)

El centurión era un soldado romano, que nos muestra aquí una sólida fe en Jesús. En este caso, no llevan al enfermo ante Jesús y ni siquiera el centurión va a pedirle en forma personal a Jesús que cure a su siervo. Es más, cuando le piden a Jesús por el enfermo, el Señor, para dar satisfacción al pedido, se dirige a casa del centurión. Pero antes de llegar, este soldado le hace decir: “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por eso, ni siquiera me consideraré digno de salir a tu encuentro. ¡Mándalo con tu palabra y que quede sano mi criado!”.

Lecturas del 4 de diciembre de 2015 (Viernes de Primera Semana de Adviento)

Cuando Jesús se fue, lo siguieron dos ciegos, gritando: «Ten piedad de nosotros, Hijo de David.» Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: «¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?» Ellos le respondieron: «Sí, Señor.» Jesús les tocó los ojos, diciendo: «Que suceda como ustedes han creído.» Y se les abrieron sus ojos. Entonces Jesús los conminó: «¡Cuidado! Que nadie lo sepa.» Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región.