Lecturas del Lunes 8 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

Aunque nuestro trabajo sea aparentemente de poca importancia, debe ser realizado con la mayor perfección. Ese trabajo lo ve Dios y tiene una importancia que nosotros no imaginamos. Ese trabajo lo debemos realizar pensando en el Señor, y ofrecérselo, como una manera de poner al Señor también en el centro de nuestro trabajo y de nuestra vida.

Lecturas del Domingo 8 de enero del 2017 (Bautismo del Señor)

Los cristianos somos llamados por Dios, somos elegidos por Dios , para nuestra vocación cristiana. El cristiano es alguien que, tras ser elegido por Dios para ser su hijo y mensajero, acepta esa elección y se entrega o consagra a Dios de por vida. Esta elección y esta consagración se realiza en el Bautismo, un acto que en la antigüedad sólo se hacía con adultos y después de una larga preparación. En un mundo pagano por mayoría, ser cristiano era una elección que tenía sus riesgos. Quien elegía la fe, sabía a ciencia cierta a qué se comprometía y qué misión tenía ya qué riesgos, incluso de muerte se sometía. El bautismo transforma al ser humano en otro Cristo.

Lecturas del Viernes 8-1-2 de enero del 2016

Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato. Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vaya a las poblaciones cercanas a comprar algo para comer.» El respondió: «Denles de comer ustedes mismos.» Ellos le dijeron: «Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos.» Jesús preguntó: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.» Después de averiguarlo, dijeron: «Cinco panes y dos pescados.» El les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde, y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta. Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse, y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil hombres.