Lecturas del 30 de Mayo del 2018 (Miércoles de la Octava Semana)

El servicio humilde, oscuro casi siempre, debe ser la nota del verdadero seguidor de Jesús. La ambición es una mala planta que brota y rebrota en el campo de la Iglesia. ¿No hay muchas veces también en nuestra comunidad apetencias por cargos, honores, preminencias? Pidámosle hoy al Señor que en su Iglesia busquemos servir desinteresadamente. Que nuestro servicio sea silencioso, humilde, sincero. Que no busquemos nunca nuestra propia gloria, sino sólo la gloria de Dios.