Lecturas del 3 de Mayo del 2018 (Jueves de la Quinta Semana de Pascua)

Ha habido un hombre, Jesús de Nazaret, un hombre de carne y hueso, muy real, un hombre que pisaba el suelo con sus dos pies. Un hombre que tenía amigos, relaciones humanas, un hombre que comía y bebía con su amigos, y este hombre, al mismo tiempo, estaba en “comunicación con Dios”; “se identificaba a Dios”, “no hacía sino uno con Dios”. Y era todo lo contrario de un loco. Un hombre equilibrado por excelencia. Un hombre humilde. Un hombre sin ambición ni orgullo; un hombre que se arrodilló delante de sus amigos para lavarles los pies. Vamos a pedir hoy al Señor que aumente nuestra fe. Que vivamos confiados en que Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y que si nos decidimos a recorrer ese Camino en la tierra, alcanzaremos también nosotros la vida eterna.