Lecturas del 12 de Marzo del 2018 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Decía un sacerdote santo, de gran fe en el Señor: “No soy milagrero. Me sobran los milagros del Evangelio para asegurar mi fe. Pero me dan pena esos cristianos que se sonríen burlonamente cuando oyen hablar de caminos extraordinarios o de sucesos sobrenaturales. Ahora también hay milagros y nosotros los haríamos si tuviéramos fe verdadera.” En este tiempo de Cuaresma, Jesús nos enseña como debe ser nuestra fe y nuestra oración de petición: confiada y perseverante. La fe es un don de Dios, que se nos brinda cuando ponemos nuestra disposición interior para recibirla, y cuando pedimos al Señor con insistencia que crezca en nosotros. Vamos a pedir hoy a María, a ella que desde el momento de la Anunciación, confió en todo cuanto por intermedio del ángel, Dios le había revelado, que interceda ante el Señor para que crezca, la fe que tenemos en su Hijo Jesús.