Lecturas del 12 de Marzo del 2018 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Decía un sacerdote santo, de gran fe en el Señor: “No soy milagrero. Me sobran los milagros del Evangelio para asegurar mi fe. Pero me dan pena esos cristianos que se sonríen burlonamente cuando oyen hablar de caminos extraordinarios o de sucesos sobrenaturales. Ahora también hay milagros y nosotros los haríamos si tuviéramos fe verdadera.” En este tiempo de Cuaresma, Jesús nos enseña como debe ser nuestra fe y nuestra oración de petición: confiada y perseverante. La fe es un don de Dios, que se nos brinda cuando ponemos nuestra disposición interior para recibirla, y cuando pedimos al Señor con insistencia que crezca en nosotros. Vamos a pedir hoy a María, a ella que desde el momento de la Anunciación, confió en todo cuanto por intermedio del ángel, Dios le había revelado, que interceda ante el Señor para que crezca, la fe que tenemos en su Hijo Jesús.

Lecturas del 27 de Marzo del 2017 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

El Señor nos reclama fe. Una fe firme, que aunque se apoye en milagros, no los exija. Los que se aman, no se exigen milagros para confiarse el uno al otro. Sin embargo, Dios sigue en todos los tiempos haciendo milagros que nos sirven para reafirmar nuestra fe. Decía un sacerdote santo, de gran fe en el Señor: “No soy milagrero. Me sobran los milagros del Evangelio para asegurar mi fe. Pero me dan pena esos cristianos que se sonríen burlonamente cuando oyen hablar de caminos extraordinarios o de sucesos sobrenaturales. Ahora también hay milagros y nosotros los haríamos si tuviéramos fe verdadera.”

Lecturas del 15 de diciembre del 2016 (Jueves de la Tercera Semana de Adviento)

Viene el Señor a visitarnos a traernos la paz, y ha de encontrarnos como el siervo diligente a quien su señor le encuentra vigilante en su puesto cuando regresa después de un largo viaje. Vigilar es sobre todo amar. Puede haber dificultades para que nuestro amor se mantenga despierto: el egoísmo, la falta de mortificación y de templanza, amenazan siempre la llama que el Señor enciende una y otra vez en nuestro corazón. Por eso es preciso luchar para sacudir la rutina. Para el cristiano que se ha mantenido en vela, ese encuentro con el Señor no llegará inesperadamente, no vendrá como ladrón en la noche, no habrá sorpresas, porque en cada día se habrán producido ya muchos encuentros con Él, llenos de amor y confianza, en los Sacramentos y en los acontecimientos ordinarios de la jornada.

Lecturas del 10 de abril del 2016 (Domingo de la Tercera Semana de Pascua)

Hoy rompe la clausura del surco empedernido el grano en él hundido por nuestra mano dura; y hoy da su flor primera la rama sin pecado del árbol mutilado por nuestra mano fiera. Hoy triunfa el buen Cordero que, en esta tierra impía, se dio con alegría por el rebaño entero; y hoy junta su extraviada majada y la conduce al sitio en que reluce la luz resucitada. Hoy surge, viva y fuerte, segura y vencedora, la Vida que hasta ahora yacía en honda muerte; y hoy alza del olvido sin fondo y de la nada al alma rescatada y al mundo redimido. Amen.

Lecturas del 7 de Marzo del 2016 (Lunes de la Cuarta Semana de Cuaresma)

Tú, Señor, que asumiste la existencia, la lucha y el dolor que el hombre vive, no dejes sin la luz de tu presencia la noche de la muerte que lo aflige. Te rebajaste, Cristo, hasta la muerte, y una muerte de cruz, por amor nuestro; así te exaltó el Padre, al acogerte, sobre todo poder de tierra y cielo. Para ascender después gloriosamente, bajaste sepultado a los abismos; fue el amor del Señor omnipotente más fuerte que la muerte y que su sino. Primicia de los muertos, tu victoria es la fe y la esperanza del creyente, el secreto final de nuestra historia, abierta a nueva vida para siempre. Cuando la noche llegue y sea el día de pasar de este mundo a nuestro Padre, concédenos la paz y la alegría de un encuentro feliz que nunca acabe. Amén.