home Homilías Homilía del lunes 2 de julio de 2018, XIII ORDINARIO

Homilía del lunes 2 de julio de 2018, XIII ORDINARIO

Misa votiva del Espíritu Santo
Am 2, 6-10. 13-16; Sal 49; Mt 8,18-22

Nos gusta escuchar el Evangelio, sobre todo cuando habla del Jesús amoroso, paciente, misericordioso. Otros textos los queremos acomodar a nuestro modo. Hoy recibimos de Jesús uno de esos textos. Seguir a Jesús es algo serio, pide que en la decisión esté lo que somos, tenemos, anhelamos. Por eso responde: “el Hijo del hombre no tiene en donde reclinar la cabeza… Tú sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos”.
¡Esta exigencia es real! No sólo para los consagrados o sacerdotes. Jesús habla a todos los que lo quieren seguir. Si los novios quieren seguir a Jesús como esposos, deben verdaderamente renunciar a su familia, quitar toda dependencia.
La decisión que queramos hacer por definir nuestra vida tiene que ser y para la libertad interior. De otro modo no podemos amar, dar a la sociedad la riqueza de lo que somos, construimos. Esto lleva a la salud psicológica y espiritual.
El camino hacia el bautismo, o de reiniciación cristiana, es un examen constante de nuestra vida para quitar todo lo que estorbe a la decisión libre de seguir a Cristo, de vivir el Evangelio completo. Es camino, conversión permanente.
¿De dónde surgen las injusticias? ¿De dónde nace esa actitud prepotente que destruye a la persona? De la esclavitud a los bienes materiales, al deseo de poder y dominio sobre los demás. El Maligno se aprovecha de nuestra fragilidad.
Por naturaleza buscamos seguridad y libertad. Y llegamos a contradecirnos en nuestras actitudes: la inseguridad nos lleva a esclavitudes. Sólo el mismo Señor, por medio de su Espíritu nos puede conducir a la verdad de nuestra vida.
La verdad de nuestra está en la vocación que el Señor nos da a ser sus hijos en Cristo, a edificar su reinado con actitudes de apertura a los demás en el amor.

TAGS:

Vicaría de San Buenaventura

La Vicaría Pastoral Territorial de San Buenaventura es una de las cuatro vicarías que conforman la Diócesis de Cuautitlán, comprende mayormente parroquias ubicadas en los municipios de Melchor Ocampo, Cuautitlán, Tultepec y Tultitlán en el Estado de México.

Read previous post:
Lecturas del 2 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 13)

Todos hemos recibido una llamada a conocer a Dios, una invitación a tener un trato personal con El..., a la...

Close