home Homilías Homilía del martes 27 de febrero de 2018, II CUARESMA

Homilía del martes 27 de febrero de 2018, II CUARESMA

Is 1, 10. 16-20; Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23; Mt 23,1-12

Si buscáramos una expresión que nos diga qué quiere Dios de nosotros, sería que asumamos la responsabilidad personal de la vida y que tomemos en cuenta su Palabra que revela el camino, su voluntad, para encontrar la salvación.
Jesús cuida de nosotros y, en un contexto del lugar de reunión de la comunidad, la sinagoga, nos pide tener cuidado de no ser como los escribas ni los fariseos, ambos conocedores especializados de la Ley de Moisés y actúan en su nombre.
En la cátedra, en la silla de la enseñanza, también se emiten juicios. Jesús ataca a quienes sabiendo tanto de la ley en vez de aplicarla para convocar a ser fieles a la Alianza, la utilizan para dominar a los demás y ellos no cumplirla.
Y todavía hay más. En su cumplimiento estricto de la ley, hacen visibles los signos de ésta: la cajita en la que escribían textos breves, y las cintas en el brazo y la mano, junto con los flecos del manto: ensanchar para llamar la atención.
Ante Cristo ya no hay más Padre que Dios; de modo que ni Moisés ni Abraham son padres, como si ellos fueran creadores y redentores. El único que dirige es Cristo, porque Él es el camino.
En este contexto habla el profeta, señalando puntos concretos de conversión: “Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, auxilien al oprimido, defiendan los derechos del huérfano y la causa de la viuda”.
No importa lo grave o inmundo del pecado, “vendrán a ser como blanca lana”. La fuerza de Dios es el amor misericordioso. La fuerza del hombre es el dolor y arrepentimiento. Reorientar nuestra vida hacia Cristo, camino de salvación es nuestra Cuaresma, para encontrar la salvación por la edificación de la justicia y la paz.

TAGS:

Vicaría de San Buenaventura

La Vicaría Pastoral Territorial de San Buenaventura es una de las cuatro vicarías que conforman la Diócesis de Cuautitlán, comprende mayormente parroquias ubicadas en los municipios de Melchor Ocampo, Cuautitlán, Tultepec y Tultitlán en el Estado de México.

Read previous post:
Homilía del viernes 23 de febrero, I CUARESMA

"¿Acaso quiero yo la muerte del pecador, dice el Señor, y no más bien que enmiende su conducta y viva?"....

Close