home Homilías Homilía del martes 30 de octubre 2018, XXX ORDINARIO

Homilía del martes 30 de octubre 2018, XXX ORDINARIO

Por los prófugos y exiliados, por los migrantes y refugiados.
Ef 5, 21-33; Sal 127; Lc 13, 18-21

A mí me pasa, no sé si a todos, que viendo la gran población de la Diócesis, y al mirar a los laicos y sacerdotes que van trabajando, siempre se me hace poco; hoy recibimos un consuelo de parte del Señor.
No importa si es como la semilla de mostaza o como la levadura, el Reino de Dios tiene una fuerza propia. La semilla es pequeña, imperceptible, la levadura se pierde en la masa, pero actúa con su propio ritmo y riqueza. Es don de Dios.
A la Iglesia no proselitista, no busca adeptos por aumentar su número, sino cuánto cada discípulo es misionero y se abre a su realidad en torno, cuánto acogen a necesitados, cuánto influyen y trasforman su ambiente.
El Papa Francisco nos dice que la Iglesia no es para contemplarse a sí misma o para sentirse más que los demás. La Iglesia es servidora y por eso ha de salir de sí misma para acoger y para influir penetrando en las familias, la sociedad.
¿Cómo incidir en la vida de personas, familias, sociedad? Pablo señala el camino, mirar a Cristo. El primer núcleo que presenta es la familia, en ella se gesta la vida de los individuos que, al crecer, van hacia la sociedad.
Hay acontecimientos universales, que afectan a la humanidad y en los que Dios nos interpela, son los signos de los tiempos. Hoy, el hecho de la migración es un signo en el que Dios se pone delante de nosotros en la persona del migrante.
Todos tenemos derecho a estar en nuestro país de origen o salir libremente de él si queremos crecer, disfrutar, ayudar. La migración hoy es forzada, no libre, y es Cristo que nos llama para que lo acojamos en cada persona, especialmente los niños, los que buscan refugio. Hagámoslo.

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Vicaría de San Buenaventura

La Vicaría Pastoral Territorial de San Buenaventura es una de las cuatro vicarías que conforman la Diócesis de Cuautitlán, comprende mayormente parroquias ubicadas en los municipios de Melchor Ocampo, Cuautitlán, Tultepec y Tultitlán en el Estado de México.

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