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Homilía del miércoles 7 de noviembre de 2018, XXXI

Blanco Votiva de San José
Fil 2,12-18; Sal 26; Lc 14, 25-33.

De la imagen del banquete que es disfrutar de comida, bebida, convivencia, “caminaba con Jesús una gran muchedumbre”; toma la imagen de la vida cotidiana, en donde decidimos las cosas que serán definitivas.
El banquete es un punto de llegada. Algunos, a pesar de ser invitados gratuitamente, están aferrados a sus cosas y no escuchan ni atienden el llamado; por eso Jesús presenta los pasos a seguir.
“Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo”.
Y este desprendimiento, abandono, tiene dos rasgos, presentados en parábolas que pareciera no tienen nada que ver con la exigencia señalada. Construir una torre significa mirar hacia delante. Defender el territorio es protegerse.
Necesitamos medir nuestros propios recursos tanto para proyectar nuestra vida como para defender lo que ya somos. Ambas cosas por nosotros mismos, sin depender para nada de la familia, los amigos, los demás.
Jesús nos ofrece como futuro su vida plena; nos ha dado la gracia del Espíritu Santo en el Bautismo. ¿Tenemos ya la fe suficiente para seguirlo y para defender de la mentira y del egoísmo este don que hemos recibido?
Pablo, como buen educador, imitador de Cristo, nos anima a una vida sencilla, humilde, despojados de todo sentido de poder que lleva a las discusiones y rencillas. Sabe que siempre estamos entre “hombres malos y perversos”.
Miremos el sentido de nuestra individualidad no como egoísmo, sino como responsabilidad personal ante Dios que nos llama y ante nosotros mismos. No imaginemos que crecemos en la vida del Reino si en realidad estamos vacíos.

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Vicaría de San Buenaventura

La Vicaría Pastoral Territorial de San Buenaventura es una de las cuatro vicarías que conforman la Diócesis de Cuautitlán, comprende mayormente parroquias ubicadas en los municipios de Melchor Ocampo, Cuautitlán, Tultepec y Tultitlán en el Estado de México.

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