home Lecturas del día Lecturas del 23 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 16)

Lecturas del 23 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 16)

SANTORAL: Santa Brígida

Lectura de la profecía de Miqueas 6, 1-4. 6-8

Escuchen lo que dice el Señor:
«¡Levántate, convoca a juicio a las montañas y que las colinas escuchen tu voz! ¡Escuchen, montañas, el pleito del Señor, atiendan, fundamentos de la tierra! Porque el Señor tiene un pleito con su pueblo, entabla un proceso contra Israel:
“¿Qué te hice, pueblo mío, o en qué te molesté? Respóndeme. ¿Será porque te hice subir de Egipto, porque te rescaté de un lugar de esclavitud y envié delante de ti a Moisés, Aarón y Miriam?”»
¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el Dios de las alturas? ¿Me presentaré a él con holocaustos, con terneros de un año? ¿Aceptará el Señor miles de carneros, millares de torrentes de aceite? ¿Ofreceré a mi primogénito por mi rebeldía, al fruto de mis entrañas por mi propio pecado? Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 49, 5-6. 8-9. 16b-17. 21 y 23 (R.: 23b)

R. Al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación de Dios.

«Reúnanme a mis amigos,
a los que sellaron mi alianza con un sacrificio.»
¡Que el cielo proclame su justicia,
porque el Señor es el único Juez! R.

No te acuso por tus sacrificios:
¡tus holocaustos están siempre en mi presencia!
Pero yo no necesito los novillos de tu casa
ni los cabritos de tus corrales. R.

«¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos
y a mencionar mi alianza con tu boca,
tú, que aborreces toda enseñanza
y te despreocupas de mis palabras? R.

Haces esto, ¿y yo me voy a callar?
¿Piensas acaso que soy como tú?
Te acusaré y te argüiré cara a cara.
El que ofrece sacrificios de alabanza,
me honra de verdad;
y al que va por el buen camino,
le haré gustar la salvación de Dios.» R.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 38-42

Algunos escribas y fariseos le dijeron a Jesús: «Maestro, queremos que nos hagas ver un signo.»
El les respondió: «Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás. Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón.»

Palabra del Señor.

Reflexión

Este pasaje del Evangelio nos muestra nuevamente a los judíos pidiendo al Señor un signo. Quieren ver a Jesús hacer un nuevo milagro que les vuelva a mostrar que Jesús era el Mesías esperado. Querían a toda costa que Jesús confirmara con el espectáculo lo que predicaba con su palabra y su vida. Querían algo extraordinario, fuera de lo común, algo que les golpeara la imaginación y los sentidos. En el lenguaje de la sociedad de consumo de hoy, diríamos que estaban buscando un hecho impactante, una noticia de primera plana.

Y el Señor, conociendo que si en el hombre no hay una verdadera predisposición a recibir la verdad, cualquier prodigio resultará inútil, se niega a hacer un nuevo milagro y les contesta que solamente les dará la señal de Jonás.

La respuesta que Jesús les dio a los judíos fue: Porque del mismo modo que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra.

Con estas palabras, Jesús nos muestra que su Resurrección de entre los muertos tres días después de su muerte en la Cruz, es la “señal” por excelencia. Que ese es el milagro más importante que hizo el Señor, y nos tiene que bastar para creer en Él.

Hoy, a nosotros también nos pasa que pedimos nuevos milagros para creer en el Señor y convertirnos a Él. La Resurrección del Señor no nos basta para decidirnos a seguirlo verdaderamente.

Pero si no estamos dispuestos a creer y convertirnos, por más milagros que se realicen, no creeremos. Si no existe una buena predisposición, hasta los mayores prodigios pueden ser mal interpretados. El milagro es sólo una ayuda a nuestro razonamiento para que creamos en Dios. Pero si falta la disposición interior, si nuestra mente está llena de prejuicios, solo se verá la oscuridad, por más que tengamos adelante la luz más brillante.

En el Evangelio, Jesús les dice a los judíos que los habitantes de Nínive se arrepintieron y cambiaron su conducta ante la predicación de Jonás, y agrega: y aquí ustedes tienen mucho más que Jonás.

Nosotros también hemos recibido mucho más que la predicación de Jonás. Hemos recibido muchas más gracias, que los ninivitas del Antiguo Testamento. Jonás no fue más que un profeta del Señor. No es cuestión que sigamos pidiendo señales al Señor, sino que acojamos las enseñanzas que nos dejó el mismo Jesús en el Evangelio.

Pidamos a nuestra Madre, ella que estuvo entre las primeras en reconocer la Resurrección de su Hijo, que nos ayude a reconocer siempre en Jesús, al Hijo de Dios que murió en la Cruz y resucitó al tercer día para salvarnos.

Atardece, anochece, el alma cesa
de agitarse en el mundo
como una mariposa sacudida.

La sombra fugitiva ya se esconde.
Un temblor vagabundo
en la penumbra deja su fatiga.

Y rezamos, muy juntos,
hacia dentro de un gozo sostenido,
Señor, por tu profundo
ser insomne que existe y nos cimienta.

Señor, gracias, que es tuyo
el universo aún; y cada hombre
hijo es, aunque errabundo,
al final de la tarde, fatigado,
se marcha hacia lo oscuro
de sí mismo; Señor, te damos gracias
por este ocaso último.
Por este rezo súbito. Amén.

Himno de la Liturgia de las Horas

SANTORAL: Santa Brígida, religiosa (1303-1373)

Santa Brígida nació en la península escandinava, en Suecia. Sus padres eran el príncipe Birger y la princesa Ingebord. Era una joven muy religiosa y estaba decidida a dedicar su vida a Dios, pero sus padres decidieron casarla con Ulf Gudmarsson. A los 14 años tuvo su primer hijo al que le siguieron 4 varones y 4 mujeres. Brígida tuvo numerosas visiones durante su vida y entre ellas Dios le dictó mensajes dirigidos a papas y gobernantes. La muchacha dedicada a obras de caridad convenció a su marido para abandonar la corte y dedicar entonces su tiempo libre a socorrer inválidos, erigir hospitales y albergues para los desamparados.

Junto a su marido emprendió un viaje para recorrer los lugares santos, al volver su esposo enfermó de gravedad. Luego de pedirle permiso a su esposa, le prometió a Dios que si se curaba entraría a la vida religiosa.

Al sanarse entró en la orden del Císter y allí murió 4 años después el 12 de febrero de 1.344. Luego de enviudar Brígida se dedicó a visitar santuarios, donde oraba por su patria y por sus hijos. Al morir su marido, emprendió una vida de mayor ascetismo, sin dejar de vivir en el mundo. Fundó la Orden religiosa que popularmente lleva su nombre: las Brígidas. Trabajaba en obras benéficas junto a su hija Catalina, que después se convertiría en santa Catalina de Suecia.

En 1.345 comenzó la construcción del convento de Vadstena y fundó la orden del santísimo Salvador. En 1346 se trasladó a Roma, donde fue para todos ejemplo de virtud. Hizo humana y sobrenaturalmente todo cuanto pudo para aliviar los males derivados del destierro de Avignon. Dejó escritos que narran sus experiencias místicas. Brígida peregrinó nuevamente a Roma donde vivió hasta su muerte. Allí erigió un albergue para peregrinos y fue la primera en orar por la paz de las naciones.

Murió el 23 de julio de 1.373.

Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Santos: Rómula, Redenta, vírgenes; Trófimo, Teófilo, Vicente, Apolonio, Eugenio, Primitiva, mártires; Casiano, Hidulfo, Olimpio, confesores; Apolinar, Liborio, Vodino, obispos; beatos, Nicéforo, Zacarías y ompañeros mártires Pasionistas de Daimiel.

Read previous post:
Cursos de verano en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Ampliación Buenavista parte alta

Algunas imágenes de la primera semana del Curso de verano en el que están participando los niños de catecismo y...

Close