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Lecturas del Jueves 4 de diciembre del 2018 (Ferias de Navidad)

SANTORAL: San Gregorio, obispo

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 7-10

Hijos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como él mismo es justo. Pero el que peca procede del demonio, porque el demonio es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del demonio.
El que ha nacido de Dios no peca, porque el germen de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. Los hijos de Dios y los hijos del demonio se manifiestan en esto: el que no practica la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 97, 1. 7-8. 9 (R.: 3cd)

R. Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.

Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria. R.

Resuene el mar y todo lo que hay en él,
el mundo y todos sus habitantes;
aplaudan las corrientes del océano,
griten de gozo las montañas al unísono. R.

Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con rectitud. R.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 35-42

Estaba Juan con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: «Este es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. El se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: «¿Qué quieren?»
Ellos le respondieron: «Rabbí -que traducido significa Maestro- ¿dónde vives?»
«Vengan y lo verán», les dijo.
Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde.
Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro.
Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: «Hemos encontrado al Mesías», que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas», que traducido significa Pedro.

Palabra del Señor.

Reflexión

En el pasaje del evangelio de hoy se nos presenta la escena en que Jesús llama a sus primeros discípulos. El apóstol San Juan, quien escribe el cuarto de los evangelios, preocupado por darnos a entender el significado profundo de las actuaciones de Jesús, se fija en detalles que a veces no nos llaman la atención. Por ejemplo, al ver que la Biblia empezaba con una presentación de la obra de Dios, distribuida en siete días, él también consideró que Jesús había venido para una nueva creación del mundo y relató esta primera semana de Jesús contando los días.
El primer día Juan Bautista afirmaba: En medio de ustedes hay uno a quien ustedes no conocen. Y durante la semana vemos cómo Juan Bautista primero y luego el apóstol San Juan, Andrés, Simón, descubren a Jesús. El último día será el de las bodas de Caná: ese día Jesús, a su vez, les descubrirá su gloria.
Y el Señor pregunta a los nuevos discípulos: ¿Qué buscan? Juan no olvidó nunca esta primera palabra que Jesús les dirigió. Queremos saber quién es Jesús, y él nos pregunta sobre lo que llevamos adentro; porque de nada sirve encontrarlo si estamos sin deseos.
Estos hombres han empezado a convivir con Jesús. Con el tiempo descubrirán que es el Maestro, el Mesías, el Hijo de Dios. Así nosotros, mientras vamos caminando, progresamos en el conocimiento de Jesucristo.
Juan Bautista no tenía nada de celoso: había invitado a sus discípulos a que fueran a Jesús, y después estos dos primeros trajeron a los demás. Así también nosotros encontramos a Jesús, porque alguna otra persona nos habló de él o nos comprometió en una tarea marcada por su espíritu.
Estos dos discípulos reconocieron a Jesús. Sería más exacto decir que Jesús ha reconocido a los que el Padre había puesto en su camino. Así reconoce a Natanael cuando está bajo la higuera. Entre los judíos esta expresión se refería a un maestro de la Ley ocupado en enseñar la religión, pues ordinariamente lo hacían a la sombra de un árbol. Así reconoce Jesús a Simón, a quien el Padre eligió para ser la primera Piedra de la Iglesia.

Pidamos al Señor que también nosotros sepamos reconocerlo y a María que nos ayude en nuestros propósitos de seguirlo.

Tú, Cefas, eres Pedro y eres roca,
eres maestro fiel y gobernante
de la barca divina en que viajamos
de esta sombra a la aurora rutilante.

Eres piedra angular en que se basa
el templo espiritual del Dios viviente;
tu humilde llanto canceló la culpa
de tu culpable labio irreverente.

Demos gracias al Padre y a su Hijo,
y al Espíritu, fuego sempieterno,
porque la Iglesia no será vencida
por la fuerza terrible del infierno. Amén

SANTORAL: San Gregorio, Obispo de Langres

Noble de nacimiento, Gregorio gobernó durante cuarenta años el distrito de Autun, con el cargo de “conde” y se distinguió por su sentido de justicia. Era ya entrado en años, cuando murió su esposa Armentaria y él decidió realizar su deseo de abandonar el mundo y entregar su vida a Dios. Elegido obispo de Langrés por el pueblo y el clero, San Gregorio fue un ejemplo de fidelidad a sus deberes pastorales. Hacía grandes penitencias en lo referente a la bebida y la comida. Con frecuencia pasaba una parte de la noche en oración, sobre todo en el bautisterio de Dijon, donde habitaba. San Gregorio, murió en Langrés, en 539. Según su deseo los restos fueron trasladados al santuario de San Benigno. Aun en los milagros que realizó después de su muerte, parece haber tenido predilección por los prisioneros de la justicia humana.

Otras celebraciones de hoy: Santos: Eugenio, Bibiana y Beatas Angela e Isabel

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Vicaría de San Buenaventura

La Vicaría Pastoral Territorial de San Buenaventura es una de las cuatro vicarías que conforman la Diócesis de Cuautitlán, comprende mayormente parroquias ubicadas en los municipios de Melchor Ocampo, Cuautitlán, Tultepec y Tultitlán en el Estado de México.

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