El Jesuita

Cuando Joseph Ratzinger fue elegido sucesor de Juan Pablo II y los periodistas acreditados se abocaron a reconstruir el cónclave, sabían que la tarea sería más que ardua, rayana con lo imposible. Tres juramentos de guardar el secreto de lo que sucedió en la Capilla Sixtina por parte de los 117 cardenales electores, bajo pena de excomunión si se lo violaba, parecían un muro infranqueable. Aún así, uno de los vaticanistas mejor informados, Andrea Tornielli, del cotidiano italiano Il Giornale, escribió en un artículo publicado al día siguiente de producirse el anuncio solemne de la elección del nuevo pontífice —como también lo reveló simultáneamente el diario Clarín— que el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio había tenido una participación descollante. Tornielli —el periodista que, inicialmente, más abundó en detalles— aseguró que Bergoglio obtuvo en la segunda votación de las tres que hubo unos 40 sufragios, un caudal sin precedentes para un purpurado latinoamericano, colocándose inmediatamente después de Ratzinger, el más votado, a la postre Benedicto XVI.

Catecismo católico trilingüe del P. Pedro Canisio

El Padre Pedro Canisio fue un Teológo de la Compañía de Jesús, escribio éste catecismo en latín y fue aprobado, entre otros, por San Ignacio de Loyola para su primera impresión en 1554 y desde entonces fue ampliamente utilizado y difundido. En éste compendio se encuentran sus traducciones al griego, la lectura latina del griego y finalmente (al lado derecho de sus páginas) al español.

Algunas de las cuestiones que trata de manera sencilla son: Quién se debe llamar cristiano católico, Qué cosas se han de enseñar principalmente a los católicos, Qué cosa es Fe, Cuál es el sumario de la Fe o de todas las cosas que se deben creer, Qué quiere decir cada una de éstas cosas, Qué cosa es Iglesia, Qué cosa es Esperanza y muchos más.

SAN FRANCISCO JAVIER, APÓSTOL DE LAS INDIAS

La vida de san Francisco Javier es una vida llena de emoción. Fue un santo de carácter fuerte, de decisiones firmes y que supo ganarse el cariño y aprecio de los que lo conocieron. Su fe en la providencia de Dios le hizo arrostrar los viajes más peligrosos y las empresas más difíciles, expuesto a peligros de ladrones, de tempestades del mar y de enemigos que lo buscaban para matarlo.
Dios le dio muchos carismas para desempeñar su ministerio apostólico. Tuvo el don de hacer milagros y el don del conocimiento sobrenatural. Todos lo llamaban el padre santo, incluso los paganos y musulmanes.
Aprendió diversas lenguas indígenas para poder evangelizar y tradujo las verdades de la fe a esas lenguas: malabar, tamil, malayo, japonés… Su apostolado se dirigía especialmente a los niños y a los enfermos. A los niños les hacía repetir cantando de memoria, los puntos de la doctrina cristiana y les pedía que se los enseñaran a sus padres. Incluso los enviaba con su rosario o un crucifijo a orar por los enfermos y éstos se sanaban.
Con su espíritu misionero llegó hasta el Japón y murió a las puertas de China. Es considerado con razón el apóstol de las Indias y el gigante de la historia de las misiones. La Iglesia lo ha nombrado, en unión con santa Teresita del Niño Jesús, patrono de las misiones.