Lecturas del 16 de enero del 2018 (Martes de la Segunda Semana)

Santificar el día del Señor no tiene que significar para nosotros solamente asistir apresuradamente a Misa. Debemos reservar un momento especial para la oración, para la lectura de algún libro de profundización de la fe, de las sagradas Escrituras. El domingo es el día de descanso, pero debemos estar convencidos de que si el cuerpo descansa cuando no trabaja, el alma se cansa con la inacción y goza con la actividad espiritual.

Lecturas del 14 de enero del 2018 (Segundo Domingo del Tiempo Ordinario)

Jesús no explica de antemano lo que deberá ser el fruto de una “vivencia personal”. Hay que ir y ver; hay que moverse, salir de uno mismo y ver, palpar, experimentar. Seguir a Cristo es comenzar una nueva experiencia de vida a la que lentamente seremos iniciados. No se trata de aprender un libro o cierta doctrina en varias clases. ¡Es mucho más que eso!: es descubrir el modo de vida de Jesús y experimentarlo como propio; es convivir con él, quedarse con Él.

Lecturas del viernes 12 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

El apostolado es poner a los amigos y conocidos delante de Jesús, a pesar de las dificultades que puedan aparecer como los amigos que bajaron a su amigo por el techo y dejaron al amigo delante de Jesús. Después el Señor hizo el resto, lo realmente importante: curó el alma y el cuerpo del paralítico. Pidamos a María que nos ayude a poner el mismo interés y decisión que los cuatro amigos del Evangelio para acercar a todos y ponerlos delante del Señor.

Lecturas del jueves 11 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

El Señor nos espera para limpiarnos cuando recurrimos a la confesión, tenemos que dejar de lado la vergüenza para que así podamos iluminados por el Espíritu Santo, ver todo lo que nos aleja de Dios, y pedirle a él sincera y humildemente perdón. El Señor, siempre nos va a decir, como al leproso, quiero, queda limpio. Debemos recurrir al Señor con arrepentimiento, con humildad. Y también como el leproso, cuando el Señor nos cura, cuando nos perdona, deberíamos tener la necesidad de proclamar la maravilla que el Señor obró en nosotros, deberíamos agradecer a Dios sus favores.

Lecturas del miércoles 10 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando.» El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido.» Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.

Lecturas del martes 9 de enero del 2018 (Primera Semana tiempo ordinario)

Dice el evangelio que Jesús exponía su doctrina con autoridad. Esa autoridad surge de su vida, porque Cristo vivía lo que exponía. Esto nos enseña que para predicar con autoridad, hay que vivir en conformidad con lo que se predica. Nosotros debemos vivir lo que decimos y hablar de lo que vivimos. No podemos hablar de la fe, si no vivimos en plenitud la fe. No podemos pensar que somos discípulos de Jesús, si Él no es nuestro modelo. La autoridad para hablar de Dios y de su Reino, nos la da nuestra vida. Si nuestra vida no es acorde con lo que decimos, no podremos convencer a nadie. Por eso los padres, los educadores, tenemos una gran responsabilidad, porque la educación que trasmitimos a nuestros hijos, o a nuestros alumnos, no es lo que les decimos sino lo que somos.