Lecturas del 25 de Mayo del 2019 (Sábado de la Quinta Semana de Pascua)

En algunos lugares se da la persecución encubierta, con la ironía que trata de ridiculizar los valores cristianos, o con la presión de algunos que tratan de atemorizar a los débiles. Se trata de una persecución, que si bien no es sangrienta, no por ello es menos malintencionada. La fe del Cristiano dicen que es oscurantismo. La castidad del cristiano, hombre o mujer,… una anomalía. El perdón de los agravios y el amor a los enemigos,… una debilidad. La oración, el amor de Dios, son actitudes ineficaces y desusadas. Ya lo decía hace muchos siglos San Agustín: “En otros tiempos se incitaba a los cristianos a renegar de Cristo; ahora se enseña a los mismos a negar de Cristo. Entonces se impelía, ahora se enseña; entonces se usaba de la violencia, ahora de insidias; entonces se oía rugir al enemigo; ahora, presentándose con mansedumbre, difícilmente se lo advierte”.

Lecturas del 24 de Mayo del 2019 (Viernes de la Quinta Semana de Pascua)

Lo que distingue a los cristianos es el amor con que nos amamos unos a otros. Dijo Jesús: En esto reconocerán que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a los otros. Es bueno que pensemos frecuentemente en esto, porque el Señor, no nos dijo que se nos va a identificar por la cruz o la medalla que llevemos en el cuello, ni por las imágenes que tengamos en casa, ni por las peregrinaciones que hagamos a algún santuario, ni por nuestro certificado de bautismo, ni por pertenecer a un movimiento o un grupo, ni por los carismas espirituales, o el don de lenguas o el de curaciones.

Lecturas del 23 de Mayo del 2019 (Jueves de la Quinta Semana de Pascua)

La alegría de un cristiano está en la convicción de que ha sido elegido por Dios; en que su nombre está escrito en el Reino de Dios y en la seguridad que Dios nos ama; que Jesús nos ama y nos espera en su Reino. Vamos a pedirle al Señor, que a pesar de los problemas y de las angustias, propias de nuestra vida, nunca dejemos de ser fieles al amor que Dios nos tiene respondiendo con nuestra vida y con nuestras obras a ese amor. Y que siempre reflejemos en nuestros rostros, la sonrisa que Dios permanentemente nos dirige a cada uno de nosotros, porque nos ama.

Lecturas del 22 de Mayo del 2019 (Miércoles de la Quinta Semana de Pascua)

A veces nos quejamos de nuestra esterilidad, de nuestra escasa capacidad de amar. Nuestras comunidades apenas pueden llamarse comunidades de Jesús, porque son pobres en el amor y escasas en frutos. ¿Dónde está la falla? La falla está en nuestra falta de unión a Jesús, la ausencia de su Espíritu. Confiamos demasiado en lo institucional, en las técnicas humanas y nos falta “la permanencia”, el seguimiento de Jesús. Sólo si vivimos las exigencias del Señor, creceremos como discípulos, y el Padre escuchará nuestra oración y el fruto abundará. Hoy vamos a pedirle a Dios, que unidos a Jesús demos fruto abundante.

Lecturas del 19 de Mayo del 2019 (Domingo de la Quinta Semana de Pascua)

El amor al prójimo que se pedía en la Antigua Ley alcanzaba también, de un modo relativo, a los enemigos. En cambio, el amor que predica Jesús es muchísimo más perfecto y exige devolver el bien por mal, porque la medida del amor cristiano no está en el corazón del hombre, sino en el corazón de Cristo, que entrega su vida en la Cruz por la redención de todos. Pidamos a María que nos ayude siempre a cumplir el precepto que nos dejó Jesús: Ustedes deben amarse como yo los he amado, y que siempre nos aliente la certeza de que si así lo hacemos nos espera la felicidad de la nueva Jerusalén que San Juan nos presenta en la lectura del libro del Apocalipsis que leímos hoy.

Lecturas del 18 de Mayo del 2019 (Sábado de la Cuarta Semana de Pascua)

Cuántas veces nos pasa a nosotros como a Felipe y pedimos a Dios que se nos manifieste de una forma extraordinaria. No sabemos reconocer la presencia de Dios en la Eucaristía, en la Palabra, en la Iglesia y no sabemos buscar al Señor en la oración. Vamos a pedirle hoy al Jesús la gracia de permanecer unidos a Él y al Padre en la oración. Que nos deje reconocer su presencia cercana y que nos ayude a descubrir la fuerza de la oración en todo momento y más aún en los momentos en que nos sentimos ya sin fuerzas o nos enfrentamos a la tentación o emprendemos una misión.

Lecturas del 17 de Mayo del 2019 (Viernes de la Cuarta Semana de Pascua)

Mientras vivimos en “esta tienda de campaña”, como dice San Pablo, sabemos cuál es nuestro camino, el que lleva a la Vida; el que no se pierde, ni nos hace perdernos. Jesús es siempre nuestro camino; Él es el que vive en el reino del Padre, el cordero resucitado, pero al mismo tiempo el que vive en la comunidad, en su Iglesia, al que seguimos escuchando en su Palabra y en sus sacerdotes. Caminando con Jesús y cargando nuestra cruz, y aliviando la de nuestros hermanos, llegaremos a la fuente de vida y verdad, al Padre, lleno de amor y misericordia. Pidámosle hoy a María, nuestra madre, que nuestro camino no se aparte nunca del de su Hijo

Lecturas del 16 de Mayo del 2019 (Jueves de la Cuarta Semana de Pascua)

el Señor nos ha elegido también a cada uno de nosotros como lo eligió a Judas, pero al igual que con Judas, el Señor no va a violentar nuestra libertad. Cada uno de nosotros tiene la libertad para seguir junto a Jesús, con más o menos dificultades. Tal vez a veces como Pedro negándolo, tal vez con debilidades, pero queriendo al Señor y tratando de no perder su amistad. Pero al igual que a Judas, el Señor, nos da la libertad para traicionarlo. Jesús nos quiere, nos brinda su amistad hasta el final pero nos deja libertad. Y si Judas cayó, nosotros también podemos caer. Judas fue dejando que lentamente su corazón se alejara del Señor, y terminó cayendo en manos de Satanás. Hoy Satanás aparece con distintos disfraces, aparece en nuestras vidas como dinero, como poder, como placer. Cuando nosotros vamos dejando que entren en nuestros corazones esos ídolos, también nosotros somos Judas: vamos alejándonos de Jesús. Y cuando nos entregamos a esos otros ídolos, entregamos al Señor igual que Judas.

Lecturas del 15 de Mayo del 2019 (Miércoles de la Cuarta Semana de Pascua)

La afirmación que hace Jesús de que Él es la Luz y que ha venido al mundo para que el mundo no quede en tinieblas, se aplica individualmente a cada uno de nosotros. Como cristianos estamos liberados de interrogantes que nos abruman, porque hemos recibido la Luz y la Palabra del Señor que nos iluminan. Jesús nos pide que lo sigamos para ser hijos de la luz. Pidamos hoy al Señor, que sepamos recibir su luz y acoger su mensaje y nos esforcemos en transmitirlo a nuestros hermanos con alegría. Que Él nos conceda ser verdaderos testigos suyos, que nuestras vidas lo reflejen para que su mensaje pueda llegar al corazón de todos.

Lecturas del 14 de Mayo del 2019 (Martes de la Cuarta Semana de Pascua)

En nosotros, ¿cómo está la alegría? ¿Cuándo nos hemos reído con ganas por última vez? No nos referimos a esa risa de compromiso, estruendosa quizás, pero vacía, sino a esa risa sincera, sana, espontánea, que nos brota de dentro. Que nace de sabernos Hijos de Dios y Herederos de la Vida Eterna. No es que tengamos que reír siempre, pero sí hay que manifestar siempre el fruto del Espíritu que es la alegría. El Cristiano es esencialmente una persona optimista que ve el lado positivo en los aconteceres diarios