Lecturas del 29 de Agosto del 2018 (Miércoles de la Semana 21)

San Juan siente que su obligación es denunciar la situación irregular de Herodes con la mujer de su hermano, y a pesar de tratarse del rey, no por eso se calla, y eso lo lleva a la muerte. Pero debemos reconocer que son pocos los hombres a los que el Señor les pide un testimonio de fe dando su vida en el martirio. En cambio nos pide a todos la entrega de la vida en el cumplimiento fiel del deber: en el trabajo, en la familia, en la lucha por ser siempre coherentes con la fe cristiana. Pidamos hoy al Señor nos dé también a nosotros esa fortaleza y coherencia en lo ordinario, para que sepamos dar testimonio a través de nuestra vida y nuestra palabra, de la fe que profesamos.

Lecturas del 27 de Agosto del 2018 (Lunes de la Semana 21)

Tal vez nosotros, sin darnos cuenta, cerramos las puertas al mensaje cristiano a tantos paganos de buena voluntad, por nuestro mal comportamiento, por nuestras divisiones, por el amor desenfrenado al poder y al dinero. En vez de hacernos servidores del mundo, mensajeros de la paz y la reconciliación, nos hemos presentado como “civilizadores”, como mejores que ellos, como una clase aparte. Hemos querido atraerlos a Cristo por nuestra superioridad y no por nuestro servicio humilde y desinteresado. Hemos querido suplantar sus grandes valores por los nuestros, y cuando los hemos atraído a la fe cristiana les hemos contagiado también nuestros vicios y nuestro orgullo.

Lecturas del 24 de Agosto del 2018 (Viernes de la Semana 20)

Nosotros muchas veces no reconocemos a Jesús, porque no conocemos las Sagradas Escrituras, que nos hablan de él.

Vamos a pedirle hoy al Señor, que nos ayude a conocerlo, a través de las Escrituras y también entrando en contacto con él. Y pidámosle también, ser verdaderos apóstoles, dándolo a conocer también a los demás. Que nosotros también como Felipe, digamos a los que nos rodean: Ven y Verás a Cristo.

Lecturas del 21 de Agosto del 2018 (Martes de la Semana 20)

El dejar todo es sólo una condición para seguir a Jesús, lo realmente importante, lo que nos puede permitir acceder a la perfección es realmente seguir a Cristo. La espera de la recompensa está muy extendida entre nosotros, los cristianos. Muchas veces dejamos muchas cosas para seguir a Cristo, a veces muchísimas cosas, y sin embargo, después nos enredamos y empobrecemos con pequeñeces, con críticas, con envidias, con aspiraciones y puestos de honor. Y entonces, lo dejamos todo, pero no somos realmente sus seguidores. Vamos a pedirle hoy a María, nuestra Madre que nos enseñe a ser desprendidos de las cosas del mundo a ejemplo suyo para que así nos sea más fácil alcanzar el reino.

Lecturas del 20 de Agosto del 2018 (Lunes de la Semana 20)

Es frecuente que pensemos que un poco mejor o un poco peor, ya estamos cumpliéndo la ley del Señor. Y seguramente que en muchos casos esa sea la realidad. Pero también es cierto que si escarbamos un poco más dentro nuestro, vamos a descubrir las veces que el Señor nos ha pedido algo más. Quizás una tarea de evangelización, de catequesis, ayudar en el hospital, en una escuela, o en nuestro barrio, ir una vez por semana a enseñar algo a alguien o a cuidarlo. A lo mejor el Señor nos está pidiendo que recemos un poco más todos los días, o que asistamos a una novena, o a misa con mayor frecuencia. Ese pedido del Señor, puede venir a través de un amigo o de un necesitado y seguramente va a ser necesario que dejemos alguna otra cosa. Tal vez sea ese rato de esparcimiento del que gozamos todos los días mirando un programa de televisión, el tiempo que dedicamos a un deporte que nos gusta, a costa de perder unos minutos de sueño. Por supuesto que responder afirmativamente al llamado del Señor nos va a costar. Necesitaremos ser generosos y desprendidos. Necesitaremos ser decididos cuando decimos sí, y constantes y tenaces para cumplir con nuestro compromiso para no quedarnos a mitad de camino y dejarlo sin terminar.

Lecturas del 16 de Agosto del 2018 (Jueves de la Semana 19)

Muchas veces se oye decir por ahí, “yo perdono, pero no olvido”. Y ese no es un perdón sincero, de corazón. Si nos seguimos acordando de un agravio que nos han hecho. Si le seguimos dando vueltas a un asunto, una vez que ya pasó, no estamos perdonando de verdad. La misericordia de Dios surge del amor que nos tiene. Y para perdonar, nosotros sólo tenemos que ejercitar el amor. El amor es la fuerza mas poderosa del hombre. Dice San Pedro en la primera carta: El amor es el perdón total, porque el amor cubre una multitud de pecados. Vamos a pedir hoy a María que nos ayude a no guardar rencor contra nadie, a perdonar siempre y de corazón, para poder recibir así la infinita misericordia de Dios.

Lecturas del 12 de Agosto del 2018 (Domingo de la Semana 19)

Hoy podemos proponernos, valorar la comunidad que nos rodea, porque es en esta comunidad en la que Dios se nos está revelando permanentemente, pero silenciosamente. Debemos aprender a amar y a crear vínculos de amor con los demás, porque donde hay amor está Dios, donde hay amor, podemos descubrir a Dios. Dios nos propone hoy, que busquemos sus rastros len los hombres, que lo busquemos en los que nos rodean. La fe, es descubrir el rostro de Dios en medio de los millones de rostros humanos, es descubrir que la historia de la salvación está dentro de la historia humana, de esa historia humana con manifestaciones maravillosas y también con sus aberraciones.

Lecturas del 9 de Agosto del 2018 (Jueves de la Semana 18)

A pesar de los veinte siglos de proclamación del Evangelio, cuando Jesús nos hace hoy la pregunta: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy?”, dudamos en responder. Jesús quiere una respuesta firme y certera como la de Pedro. “Tu eres, Señor, mi Dios, y mi Rey, perfecto Dios y perfecto Hombre. Centro de la historia y de mi vida. Tu eres la razón de ser de todas mis obras. Tu eres el Camino, la Verdad y la Vida”.

Lecturas del 8 de Agosto del 2018 (Miércoles de la Semana 18)

Jesús nos oye siempre: también cuando parece que está ausente y que calla. Quizás es en esos momentos, cuando más atentamente nos escucha. Quizás con ese aparente silencio está provocando que se den en nosotros las condiciones necesarias para que le pidamos con confianza, sin desánimo y con fe. Cuando tengamos necesidades urgentes, debemos pedirle al Señor, como lo hizo la mujer cananea ¡Señor, ayúdame! Acudamos siempre a Jesús, con insistencia y con humildad, con la seguridad de que todo lo que pidamos, si el Señor considera que es bueno para nosotros, nos será concedido.

Lecturas del Lunes 6 de Agosto del 2018 (Fiesta de la Transfiguración del Señor)

En nuestra vida, en medio de los mayores padecimientos, nos da el consuelo para seguir adelante. La visión de esa felicidad que dura para siempre, les permitió a los discípulos sobrellevar con mayor fortaleza la adversidad, y es la visión de Jesús glorificado la que nos da a nosotros también esa misma fortaleza para soportar las cruces, a veces grandes, o a veces pequeñas, que llevamos en nuestras vidas.