Lecturas del 7 de Febrero del 2019 (Jueves de la Cuarta Semana)

El sacerdote es un enviado de Dios al mundo para que le hable de su salvación, y es constituido en administrador del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que dispensa en la Misa y en la Comunión, y de la gracia del Señor, que administra en los sacramentos. Al sacerdote le es confiada la salvación de las almas. Ha sido constituido en mediador entre Dios y el hombre. Por eso es que debemos siempre rezar por los sacerdotes. Debemos estar agradecidos que hayan querido corresponder a la llamada que les hizo el Señor. Es justo que los sacerdotes se vean rodeados de la amistad, la ayuda y el cariño de todos los cristianos. Pidamos hoy al Jesús que les dé a todos los sacerdotes la gracia de realizar santamente las cosas santas. De reflejar siempre en sus vidas las maravillas de las grandezas del Señor.

Lecturas del 4-2-19 (Lunes de la Cuarta Semana)

El hombre poseído por el demonio fue liberado por Jesús y en el acto aquel hombre sintió como la necesidad de proclamar que Jesús lo había curado y quiso seguir a Jesús y vivir con él como un nuevo apóstol, Y el Señor no se lo permite. La “vocación” es obra de Dios y no de nuestra voluntad. El Señor no lo admite como apóstol. Pero le da la tarea de anunciarlo entre los suyos. Pidamos hoy al Señor que nos libere de todo lo que nos aparte de él, y que anunciemos su mensaje de salvación a los que nos rodean

Lecturas del 3 de Febrero del 2019 (Domingo de la Cuarta Semana)

En su carta a los Corintios, San Pablo nos enseña las cualidades que adornan la caridad. Nos dice en primer lugar que el amor es paciente con los demás. Para hacer el bien, tenemos que saber primero soportar el mal, renunciando al mal humor. La caridad necesita frecuentemente de la paciencia, para sobrellevar con serenidad los defectos y el mal carácter de los que tratamos.

Lecturas del 2 de Febrero del 2019 (Presentación del Señor)

En esta fiesta de la Presentación del Señor, conmemoramos el encuentro de Cristo con el pueblo creyente y lo hacemos con candelas encendidas en nuestras manos. En la candela encendida hay un doble misterio, el misterio de Cristo y nuestro propio misterio. Por una parte, la candela ilumina, como ilumina Cristo. Por otra parte la candela encendida se va consumiendo, como se consumió Cristo en su muerte y nos vamos consumiendo nosotros cada día. Por eso el encuentro del Señor con su pueblo es jubiloso y al mismo tiempo melancólico, porque la luz ilumina, pero la candela se consume.

Lecturas del 1 de Febrero del 2019 (Viernes de la Tercera Semana)

El Reino de Dios, incluye en sí mismo un principio de desarrollo, una fuerza secreta, que lo llevará hasta su total perfección; pero ese desarrollo del Reino, no es algo que deba realizarse prescindiendo de nosotros, sino que somos nosotros los que debemos poner las condiciones necesarias, para que el Reino llegue a su total desarrollo en nosotros y en los demás. Habrá muchos fracasos, habrá luchas, pero el crecimiento del reino de Dios, tiene el éxito asegurado. Por eso hoy vamos a pedirle al Señor, que pongamos nuestro esfuerzo, pequeño, insignificante, al servicio de su Reino. Sólo siendo dóciles a la acción del Espíritu Santo, y siguiendo sus inspiraciones, el Señor podrá ir haciendo de cada uno de nosotros el fermento para que en el mundo pueda implantarse su Reino.

Lecturas del 31 de Enero del 2019 (Jueves de la Tercera Semana)

Muchas veces juzgamos severamente la forma de obrar de los otros, juzgamos los móviles y las intenciones que los otros tienen para obrar de esta o de aquella forma. Pedimos a los demás, aquello que nosotros mismos no somos capaces de dar. En cambio, somos “muy tolerantes” con nosotros mismos, frecuentemente encontramos infinidad de justificativos para nuestra forma de obrar. Jesús nos llama en este evangelio a que reflexionemos, porque, así como nosotros juzguemos, seremos juzgados. Si queremos que el Señor perdone nuestras faltas, entonces aprendamos a perdonar nosotros. Si queremos que nos comprendan, tratemos de entender a los demás. Si queremos que nos amen a nosotros, debemos amar primero.

Lecturas del 29 de Enero del 2019 (Martes de la Tercera Semana)

Cristo vino al mundo a través de María, y en su plan de salvación, Dios quiere que nosotros vayamos a Cristo a través de María. Dios confió a la virgen la misión de ser madre de Jesús. Pero no la madre del Jesús nacido en Nazaret solamente, sino madre del Cristo total, de ese Cristo formado por el Jesús nacido en Nazaret y por todos los bautizados. Por eso María es nuestra Madre y su misión es que Jesús nazca de nuevo en cada uno de nosotros, que podamos ser otros Cristos en el mundo de hoy, en nuestra sociedad y en nuestra familia. Hoy vamos a decirle a la Virgen que queremos ser sus hijos, que nos eduque como educó a Jesús, para que siempre cumplamos en nuestra vida la voluntad de Dios.

Lecturas del 28 de Enero del 2019 (Lunes de la Tercera Semana)

Jesús dice: “Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir. Y una familia dividida tampoco puede subsistir.” El Señor nos predica la unidad. Existen muchos apostolados y tareas que solos no las podemos encarar. En los que es necesario el trabajo de un grupo. Pero para que ellos sean eficaces y perduren en el tiempo, es necesario que tengamos siempre bien presente que cualquier división o cualquier lucha interna, puede ser la semilla que haga fracasar todo propósito, por más bueno que sea. Debemos siempre saber escuchar y aceptar otros criterios u otras formas de hacer las cosas, impidiendo los conflictos que pueden malograr cualquier apostolado.

Lecturas del 27 de Enero del 2019 (Domingo de la Tercera Semana)

En la primera lectura de la misa de hoy nos presenta la primera lectura pública de la Ley, que marca una fecha muy importante, porque hasta ese momento, el pueblo de Israel, hacía rezos, y participaba de los ceremonias del templo de Jerusalén, pero no sentía la necesidad de leer la Palabra de Dios. Este hecho ocurre allá por el año 430 a.C., cuando ya existían varios libros de nuestra Biblia, pero se conservaban en el Templo, no estaban al alcance del Pueblo. Esdrás entiende que en adelante, la comunidad judía se desarrollará en torno a la lectura, la meditación y la interpretación del libro sagrado. Esdrás mismo procura reunir y completar los libros sagrados y empiezan nuevos tiempos en que la Biblia será el libro de todos y la norma de su fe. Este paso religioso y cultural que ocurrió al pueblo judío en la época de Esdrás, es el mismo que afectó a nuestra iglesia en los últimos años. El pueblo iba a la Iglesia, rezaba y se dejaba enseñar, pero la Biblia era extraña al pueblo. Hoy se reconoce la necesidad de que todos los cristianos acudamos a la Palabra de Dios leída y escuchada en comunidad. Por eso es bueno, que no falte en nuestros hogares una Biblia, como modo de alimentar nuestra fe, también con la lectura de la Palabra de Dios.

Lecturas del 26 de Enero del 2019 (Sábado de la Segunda Semana)

El Reino de Dios, incluye en sí mismo un principio de desarrollo, una fuerza secreta, que lo llevará hasta su total perfección; pero ese desarrollo del Reino, no es algo que deba realizarse prescindiendo de nosotros, sino que somos nosotros los que debemos poner las condiciones necesarias, para que el Reino llegue a su total desarrollo en nosotros y en los demás. Habrá muchos fracasos, habrá luchas, pero el crecimiento del reino de Dios, tiene el éxito asegurado.

Lecturas del 25 de Enero del 2019 (Viernes de la Segunda Semana)

San Pablo recibió el llamado de Jesús y se convirtió. Fue su ferviente defensor durante toda su vida. No importó su pasado, no importó que hubiese sido el enemigo acérrimo del Señor, no importó nada. El encuentro con Jesús lo transformó, y comenzó su vida de seguimiento incondicional a Cristo. El Señor quiere mostrarnos hoy también a cada uno de nosotros, que como a San Pablo, Él nos elige para seguirlo. Quizás no nos tiene que derribar del caballo, pero seguramente que nosotros también estamos necesitando que nos sacuda un poco de todo este mundo en que vivimos, que nos aleja del verdadero camino”.

Lecturas del 24 de Enero del 2019 (Jueves de la Segunda Semana)

La gente anda hoy tan necesitada como como en tiempos de Jesús. También ahora las vemos como ovejas sin pastor, desorientadas, sin saber a dónde dirigir sus vidas. La humanidad, a pesar de todos los progresos de estos veinte siglos, sigue sufriendo dolores físicos y morales, pero sobre todo padece la gran falta de la doctrina de Cristo. Las palabras del Señor siguen siendo palabras de vida eterna, y esta es la gran necesidad del mundo que tiene hambre de saciar su inquietud con las enseñanzas de Jesús. En nuestras manos está ese tesoro de la doctrina de Cristo, para darla a conocer en todo momento y ocasión, a través de todos los medio a nuestro. Y esta es la tarea verdaderamente apremiante que tenemos todos los cristianos.