Lecturas del Lunes 6 de Agosto del 2018 (Fiesta de la Transfiguración del Señor)

En nuestra vida, en medio de los mayores padecimientos, nos da el consuelo para seguir adelante. La visión de esa felicidad que dura para siempre, les permitió a los discípulos sobrellevar con mayor fortaleza la adversidad, y es la visión de Jesús glorificado la que nos da a nosotros también esa misma fortaleza para soportar las cruces, a veces grandes, o a veces pequeñas, que llevamos en nuestras vidas.

Lecturas del 24 de Julio del 2018 (Martes de la Semana 16)

En el momento de nuestro bautismo, nos hicimos Hijos de Dios y hermanos de Cristo, pero hoy, ¿realmente seguimos siendo familia de Jesús? Haber recibido el Bautismo, no es suficiente, para ser hermanos de Jesús, tenemos que abrirnos al Espíritu Santo y abrazar con alegría la causa de Jesús y comprometernos con el Reino. Nos une un Padre común, y seremos sus hijos y hermanos de Jesús, si en cada momento de nuestra vida, decimos como María, Sí , que se cumpla en mí tu palabra. Vamos a pedirle hoy a María que nos ayude a ser dóciles a la voluntad de Dios, para hacernos merecedores a ser familia de Jesús.

Lecturas del 23 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 16)

Hoy, a nosotros también nos pasa que pedimos nuevos milagros para creer en el Señor y convertirnos a Él. La Resurrección del Señor no nos basta para decidirnos a seguirlo verdaderamente. Pero si no estamos dispuestos a creer y convertirnos, por más milagros que se realicen, no creeremos. Si no existe una buena predisposición, hasta los mayores prodigios pueden ser mal interpretados. El milagro es sólo una ayuda a nuestro razonamiento para que creamos en Dios. Pero si falta la disposición interior, si nuestra mente está llena de prejuicios, solo se verá la oscuridad, por más que tengamos adelante la luz más brillante. Pidamos a nuestra Madre, ella que estuvo entre las primeras en reconocer la Resurrección de su Hijo, que nos ayude a reconocer siempre en Jesús, al Hijo de Dios que murió en la Cruz y resucitó al tercer día para salvarnos.

Lecturas del 19 de Julio del 2018 (Jueves de la Semana 15)

vamos a tener momentos en nuestra vida de dolor, de enfermedad, de preocupaciones. Si en esos momentos, aceptamos, el dolor, la enfermedad o las dificultades y las ofrecemos a Dios, no serán para nosotros motivo de opresión. Tengamos confianza, porque el Señor no va a permitir que llegue a nosotros una carga que no podamos sobrellevar acudiendo a Él en demanda de ayuda. Si alguna vez tropezamos con una contrariedad mayor, entonces Él nos dará mayor gracia para sobrellevarla. Pidamos a la Virgen que nos ayude a asociar nuestra cruz a la cruz de Cristo, y darle a nuestros sufrimientos y contrariedades un valor de redención.

Lecturas del 17 de Julio del 2018 (Martes de la Semana 15)

Hemos recibido la fe y la gracia del Señor. Vivimos en un país católico. Vivimos en una ciudad o en un pueblo que tiene una parroquia y varias iglesias y capillas. Podemos recibir la palabra de Dios y los sacramentos de parte de los sacerdotes y las religiosas. Podemos asistir a la catequesis nosotros y nuestros hijos. Tenemos medios de formación y contamos medios de comunicación que difunden la doctrina católica. Tuvimos la gracia de pertenecer al Pueblo de Dios. Nos toca entonces hacer fructificar todos los talentos que recibimos y convertir nuestro corazón. Tenemos que rectificar el rumbo y seguir a Jesús. No nos basta con oír la palabra de Dios. El Señor nos pide que la pongamos en práctica. Pidamos a María que tengamos una verdadera conversión en nuestro corazón y que decidamos corregir nuestros pasos y seguir de cerca a su Hijo Jesús.

Lecturas del 16 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 15)

El Señor quiere que antes de atarnos a los mandatos de la ley, que antes de darle culto a Él, atendamos las necesidades de quienes nos rodean. Ésta lección básica que nos da Jesús, tiene que ser la guía para nuestras comunidades cristianas. Para poder llevar a Dios a los hombres, tenemos primero que luchar por promover al hombre. Pidamos hoy al Señor, que nos abra los ojos ante las necesidades de los que nos rodean, para que demos a Dios el culto debido, pero anteponiendo siempre el AMOR a LA LEY.

Lecturas del 10 de Julio del 2018 (Martes de la Semana 14)

Una de las señales mesiánicas anunciada en el Antiguo Testamento era la de la liberación de los oprimidos por el diablo. El evangelio hoy nos habla de un mudo. Un mudo es una persona que está incomunicada con los demás. Cuántos cristianos de hoy estamos también oprimidos por este demonio mudo. Ese demonio que nos infunde temor a testimoniar nuestra fe. Ese demonio que sella nuestros labios para que no anunciemos el evangelio del Señor.

Lecturas del 9 de Julio del 2018 (Lunes de la Semana 14)

¡Tantas veces acudimos a Dios con poca fe! ¡Tantas veces, recibimos la comunión, participamos de la misa, pero con poca fe! Esa fe raquítica, es la que hace que a pesar de tantas comuniones y tantas Eucaristías, sigamos enfermos, no podamos superar nuestros defectos. Tenemos que tener fe, y vivir nuestra fé. Vivir nuestra fe es conseguir un espíritu de fe, que nos permita aceptar la voluntad de Dios. Nuestra actitud ante Dios, debe ser como la de un niño ante su padre. Debemos estar convencidos y creer con fe, que lo que Dios realiza, dispone y permite en nuestras vidas, es para nuestro bien. Que María, nuestra Madre pida por nosotros a su hijo, los dones inestimables de la fe y la humildad, para que en nuestras vidas, en cualquier circunstancia, estemos convencidos que Dios nuestro Padre nos tiene en sus manos.

Lecturas del 8 de Julio del 2018 (Domingo de la Semana 14)

San Pablo, en la carta a los Corintios dice: Tres veces rogué al Señor que lo alejara de mí, pero me respondió: “Te basta mi gracia; mi mayor fuerza se manifiesta en la debilidad”. Cuantas veces nos dice Jesús a nosotros también: “Te basta mi gracia”, y permite nuestras debilidades para que se manifieste mejor su fuerza. Para superar las dificultades basta la ayuda del Señor. Pero, para recibir esa ayuda, debemos estar cerca de Jesús, y pedírsela. Cuando experimentamos la soledad, el desánimo, o cualquier tipo de contrariedad debemos buscar el apoyo de la gracia, y entonces se renovará en nosotros la voluntad de recomenzar, de reemprender el camino con mayor decisión y optimismo. Sepamos imitar a San Pablo, que frente a las dificultades se llena de fortaleza y de esperanza confiando en el poder de Cristo y en su promesa: “Te basta mi gracia”.

Lecturas del 7 de Julio de 2018 (Sábado de la Semana 13)

El catecismo nos dice que la llamada de Jesús a la conversión y a penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores: “el saco y la ceniza”, los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas. Por el contrario, la penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado.