Lecturas del 6 de Noviembre del 2018 (Martes de la Semana 31)

Vamos hoy a proponernos descubrir en nuestras vidas las invitaciones y los llamados que nos hace todos los días el Señor. Y vamos a pedirle a María, nuestra madre, que al momento de optar entre seguir a Jesús, o distraernos con cualquier otra actividad, seamos generosos, en la certeza que recibiremos del Señor mucho más que lo que le entregamos.

Lecturas del 5 de Noviembre del 2018 (Lunes de la Semana 31)

A los cristianos no nos debe mover el egoísmo en nuestros actos. Si buscamos ser recompensados por nuestras obras, o si esperamos el elogio o la vanagloria, perdemos el mérito ante Dios. En cambio, si lo que nos mueve en nuestros actos buenos es el amor de Dios, nos espera la recompensa eterna. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!, dice el Señor. Así como los padres no recuerdan constantemente a sus hijos lo mucho que hicieron por ellos, conviene que una vez que hicimos una buena obra la olvidemos, sin exigir nada a cambio a nuestro prójimo, ni que la hagamos pública para recibir una alabanza de los demás. Pidamos a nuestra Madre, María, ella que entregó con generosidad su vida al Señor, que siempre nos enseñe a estar atentos a las necesidades de nuestro prójimo, por amor a su hijo Jesús, y que seamos generosos y desinteresados en nuestras ayudas y colaboraciones.

Lecturas del 26 de Octubre del 2018 (Viernes de la Semana 29)

Dios está presente en el mundo. Dios se hace presente, conduciendo la historia. Dios sigue actuando Hoy. No debemos permanecer añorando la Iglesia del pasado. Ni podemos evadirnos soñando la Iglesia del mañana. Es preciso, según la invitación de Jesús, “darnos cuenta del momento en que nos encontramos”. Los contemporáneos de Jesús, no supieron aprovechar la actualidad prodigiosa del tiempo excepcional que estaban viviendo ¿y nosotros? ¿No nos estará pasando lo mismo? Hoy en día el Señor sigue pasando frente a nuestra vida, y cabe el peligro de que en determinadas circunstancias no lo reconozcamos. El tiempo en el que cada uno de nosotros está viviendo es el único verdaderamente importante para cada uno. Pidámosle hoy a María, que sepamos aprovechar este tiempo que nos toca vivir, descubriendo en él a Dios y ayudando a los demás a descubrirlo y a saber responder a sus exigencias.

Lecturas del 25 de Octubre del 2018 (Jueves de la Semana 29)

Si en una ciudad se prendiese un fuego en distintos lugares, aunque fuese modesto y pequeño, pero que resistiese todos los embates, en poco tiempo la ciudad quedaría incendiada. Si en una ciudad, en los puntos más dispares, se encendiese el fuego que Jesús ha traído a la tierra, y ese fuego resistiese al hielo del mundo por la buena voluntad de los habitantes, en poco tiempo la ciudad estaría incendiada de amor de Dios. Eso es lo que lograron los primeros discípulos de Jesús, que siendo pocos, en pocos años encendieron el mundo. Eso mismo ocurriría hoy si en nosotros se encendiera el mismo fuego y tuviéramos su mismo coraje.

Lecturas del 23 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 29)

San Francisco de Sales decía que es fácil no asesinar a alguien, pero es más difícil evitar las cóleras contra los que nos rodean. Que es fácil no robar algo a nuestro prójimo, pero es mucho más difícil no desear algo de sus bienes. Que es fácil no levantar falso testimonio, pero es infinitamente más difícil no mentir en nuestras conversaciones. El Señor nos pide que por amor, luchemos diariamente por vencer en esas tentaciones diarias para así disponer nuestros corazones para su venida. Esa lucha cotidiana es más fácil cuando recurrimos a los sacramentos que Jesús mismo nos dejó, para ayudarnos a luchar contra todo aquello que nos aparta de su camino. Pidamos a la Virgen que nos ayude a caminar por la vida atentos, que nos ayude a vencer nuestra pereza y recurrir frecuentemente al sacramento de la reconciliación, para así ir limpiando nuestra alma de los microbios que pueden finalmente atacar la salud de nuestra alma y que siempre busquemos construir el Reino de Dios en el mundo para esperar confiados la llegada de Jesús.

Lecturas del 19 de Octubre del 2018 (Viernes de la Semana 28)

En estos tiempos está de moda hablar de ser sinceros, de ser auténticos, de ser uno mismo o palabras parecidas. Sin embargo, con frecuencia la gente tiende a ocultarse en el anonimato y a disfrazar la intención verdadera de los actos que realiza. Es una condición del cristiano ser sinceros. Y necesitamos ser sinceros, antes que nada, ante Dios. Además, tenemos que ser sinceros con nosotros mismos y después, con los demás. A los demás, e incluso a nosotros mismos, podemos momentáneamente llegar a engañarnos. En cambio, a Dios, no lograremos engañarlo ni siquiera por un instante. A todos, alguna vez, nos da miedo aceptar la verdad, porque puede ser exigente y comprometida. Y entonces cedemos a la tentación de emplear el disimulo, el pequeño engaño o la verdad a medias. Otras veces, le cambiamos el nombre a las cosas para que no resulte tan evidente decir la verdad tal cual es. Esta no es una manera cristiana de comportarse. La sinceridad debe ser para los católicos una virtud de primer orden, y necesitamos vivirla hasta las últimas consecuencias.

Lecturas del 18 de Octubre del k2018 (Jueves de la Semana 28)

El evangelio habla de misioneros itinerantes, como eran necesarios en las primeras épocas de la Iglesia y también hoy cuando hay que llevar el mensaje a otros lugares. Pero nosotros, tenemos un lugar y un ámbito dónde testimoniar nuestra fe. Primero en nuestra familia, después nuestro trabajo o la escuela. Tal vez sea en la política, si es allí dónde actuamos. En estos tiempos se necesitan más que nunca, apóstoles y profetas que en el medio del mundo hablen de Dios y hablen en Nombre de Dios. El mundo necesita que alguien, con su palabra y su ejemplo le muestre el camino de la verdad.Y ese alguien somos cada uno de nosotros. Hoy vamos a decirle al Señor que estamos dispuestos a asumir nuestra misión de renovar el mundo y facilitar que su Reino se haga presente. Que María nuestra madre, nos ayude a entregarnos generosamente a Cristo y unirnos a su misión.

Lecturas del 16 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 28)

Jesús quiere en nosotros una limpieza interior. Lo que ensucia al hombre no es el “polvo”, es la maldad. Jesús nos insiste: la impureza no consiste en quebrantar algunos de los ritos externos, sino en la actitud interna. El ritualismo está muy metido entre nosotros. La gente muchas veces quiere que se bendigan sus casas, asiste a las procesiones, cuentan con el poder del agua bendita. Se contentan con una religión de cosas exteriores. Pero muchos no quieren sin embargo cambiar su corazón. El Señor no quiere hipócritas, quiere veracidad, quiere que nos limpiemos por dentro. Pidamos a la Virgen María, en quien no hay ni la menor sombra de doblez, que nos ayude a ser siempre veraces y sinceros con el Señor, con nosotros mismos y con nuestros hermanos, y que nos libre de la soberbia y la envidia, que son el origen de la hipocresía y la falsedad.

Lecturas del 15 de Octubre del 2018 (Lunes de la Semana 28)

Cada uno de nosotros, los cristianos somos la señal de Jesús en el mundo. Así como Jesús fue el signo del Padre y dijo: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre, así cuando nos ven a nosotros, deben ver a Cristo. El mundo no acepta sino lo que ve, por eso para aceptar a Dios, es preciso que lo vea, y cada uno de nosotros, somos los encargados de hacer visible a Dios, de mostrar a Dios. Jesucristo no nos pide que lo admiremos, ni sólo que lo imitemos. Jesucristo nos pide que nos dejemos transformar en Él. Pidamos hoy al Señor que en nosotros haya verdadera conversión para que quien nos vea le vea a Él.

Lecturas del 12 de Octubre del 2018 (Viernes de la Semana 27)

Tal vez en nuestras vida de cristianos mediocres, hay un demonio mudo, que nos impide jugarnos por Cristo, confesarlo delante de los hombres. Decía Pablo VI, que muchos cristianos estamos poseídos de ese demonio mudo, del miedo, de la falsa prudencia, de la falta de audacia necesaria para dar testimonio de la fe. Somos cristianos sin voz. Y el Señor hoy nos llama a decidirnos por Él, y a recoger con Él, ser vínculos de unión. Para recoger, para unir, se necesita mucha caridad y mucho amor. Es el amor el que une a los que se aman. Para desparramar sólo se necesita dejarse llevar por el egoísmo y la soberbia. Si en nosotros prevalece el Yo, vamos a desunir. Si en nosotros prevalece Jesús, nos estrechamos más con Jesús, y así nos unimos con todos aquellos que están también en Jesús.

Lecturas del 9 de Octubre del 2018 (Martes de la Semana 27)

En nuestra vida, tendremos momentos en que tenemos que trabajar y momentos en que tenemos que estar atentos al Señor, dialogar con él, en definitiva hacer ORACIÓN. Quien no se toma suficiente tiempo para la oración y para escuchar la Palabra de Dios, no podrá ser efectivo en su vida cristiana. Queremos especialmente hoy pedirle al Señor que seamos capaces de encontrar en nuestra vida el equilibrio necesario para dar al trabajo y a la oración el tiempo debido.

Lecturas del 8 de Octubre del 2018 (Lunes de la Semana 27)

En el evangelio de hoy un hombre es asaltado y golpeado, sólo el samaritano lo ayuda. Jesús pregunta ¿quién es el prójimo del hombre asaltado y herido? Mirando desde el necesitado, el prójimo es toda persona que esté cerca, dejando de lado todas las diferencia y distancias que pueda haber. La parábola toma como prójimo al enemigo, de otro pueblo y de otra religión. Y esto nos enseña a nosotros que tenemos que portarnos, como prójimos. Hoy le vamos a pedir al Señor, que nos ayude a ser el prójimo de quien nos necesite, que mueva nuestros corazones para acercarnos con amor a los demás.