Lecturas del 23 de Enero del 2019 (Miércoles de la Segunda Semana)

Hoy vamos a pedirle al Señor que nos dé un corazón dócil, siempre dispuesto a la bondad, capaz de brindar comprensión, y especialmente en este día vamos a poner atención a nuestras actitudes, para ver si realmente nuestro amor a Dios, también se muestra en el amor a los demás, en el trato cordial con nuestra familia, con las personas que nos rodean. Si nuestro amor a Dios, se manifiesta en estar atentos a las necesidades materiales o espirituales de los que nos rodean. Pidamos a María, que a ejemplo suyo, en nuestra vida nuestras acciones sean hechas con amor y por amor, sabiendo descubrir en los que están junto a nosotros la imagen de Dios.

Lecturas del 22 de Enero del 2019 (Martes de la Segunda Semana)

Santificar el día del Señor no tiene que significar para nosotros solamente asistir apresuradamente a Misa. Debemos reservar un momento especial para la oración, para la lectura de algún libro de profundización de la fe, de las sagradas Escrituras. El domingo es el día de descanso, pero debemos estar convencidos de que si el cuerpo descansa cuando no trabaja, el alma se cansa con la inacción y goza con la actividad espiritual.

Lecturas del 21 de Enero del 2019 (Lunes de la Segunda Semana)

La vida cristiana es una vida nueva, con nuevos principios de valoración de las cosas y con nuevas metas para conseguir. Por eso no podemos pretender ser cristianos si seguimos los principios del mundo, las normas de conducta del mundo y las costumbres del mundo. No podemos pretender ser cristianos si aplicamos la escala de valores del mundo. En ese caso, aparentamos un cristianismo que no hacemos vida. Nuestra vida es en realidad pagana. El cristiano debe ser, en el mundo egoísta, el que sabe amar al prójimo. El cristiano debe ser, en un mundo malintencionado, el que lleve una vida transparente. El cristiano debe ser, en un mundo violento, paciente.

Lecturas del domingo 20 de Enero del 2019 (Segunda Semana tiempo ordinario)

“Hagan todo lo que Él les diga”. Estas son las últimas palabras de Nuestra Señora en el evangelio. No podían haber sido mejores. Después de contemplar este primer milagro de Jesús, pidamos a María que seamos siempre fieles en el cumplimiento del mensaje que ella nos deja: “Hagan todo lo que Él les diga”.

Lecturas del 19 de Enero del 2019 (Sábado de la Primera Semana)

Cuando Jesús llama a un pecador, las cosas no siguen igual, el pecador se convierte, como sucedió con Leví, el cobrador de impuestos. Todos somos pecadores, y si no le creemos así, es que todavía somos demasiado orgullosos, para reconocerlo. Este llamado a Leví, aviva en nosotros la fe en el amor misericordioso de Jesús y nos enseña que Jesús puede lograr esa conversión que necesitamos, y nos enseña también a adoptar con nuestros hermanos rechazados, tan mal vistos muchas veces por los buenos… No debemos considerarnos mejor que nadie. Sólo Dios juzga. Nosotros no debemos excluir a nadie de nuestro trato, todos nuestros semejantes deben interesarnos. Dios es paciente, siempre espera, desea y busca que el pecador se convierta y viva. Pidamos hoy a María, nuestra madre que seamos capaces de dejar todo y seguir al Señor como Mateo y que nos alegremos sinceramente cuando alguien que está en apariencia lejos de Jesús, se convierte y lo sigue.

Lecturas del 18 de Enero del 2019 (Viernes de la Primera Semana)

Los cuatro amigos ya conocían al Señor, y su esperanza era tan grande que Jesús hace el milagro precisamente por la confianza que demostraron. La fe de los amigos suple y completa la fe del paralítico. El Evangelio nos dice que al ver Jesús la fe de ellos, realizó el milagro. No se menciona explícitamente la fe del enfermo, se insiste en la de los amigos. Vencieron obstáculos que parecían insuperables: debieron convencer al enfermo. Debían tener una gran confianza en Jesús, pues sólo el que está convencido, convence. Cuando llegaron a la casa, estaba tan repleta de gente que, al parecer, ya nada se podía hacer en ese momento. Pero no se dieron por vencidos. Superaron este inconveniente con decisión, con ingenio y un poco de audacia. Lo importante era el encuentro entre Jesús y su amigo; y para que se realice ese encuentro ponen todos los medios a su alcance. Pidamos a María que nos ayude a poner el mismo interés y decisión que los cuatro amigos del Evangelio para acercar a todos y ponerlos delante del Señor.

Lecturas del 17 de Enero del 2019 (Jueves de la Primera Semana)

El Señor nos espera para limpiarnos cuando recurrimos a la confesión. Pero así como el leproso mostró su mancha y pidió a Jesús que lo sanara, así también debe ser nuestra actitud cuando recurrimos al sacramento de la reconciliación. Tenemos que dejar de lado la vergüenza para que así podamos iluminados por el Espíritu Santo, ver todo lo que nos aleja de Dios, y pedirle a él sincera y humildemente perdón. Hoy vamos a pedirle al Señor, humildad, para recurrir con frecuencia al sacramento de la reconciliación donde Jesús en la persona del sacerdote, nos espera para ofrecernos su perdón.

Lecturas del 16 de Enero del 2019 (Miércoles de la Primera Semana)

San Agustín escribió al comienzo de sus Confesiones: “Nos has creado, Señor, para tí y nuestro corazón no encuentra sosiego hasta que descansa en Ti”. El corazón del hombre está hecho para buscar y amar a Dios. Y el Señor facilita ese encuentro, pues El busca también a cada persona. Hay, han habido y habrán muchos hombres y mujeres en el mundo, pero ni a uno solo de ellos lo deja de llamar el Señor.

Lecturas del 15 de Enero del 2019 (Martes de la Primera Semana)

Dice el evangelio que Jesús exponía su doctrina con autoridad. Esa autoridad surge de su vida, porque Cristo vivía lo que exponía. Esto nos enseña que para predicar con autoridad, hay que vivir en conformidad con lo que se predica. Nosotros debemos vivir lo que decimos y hablar de lo que vivimos. No podemos hablar de la fe, si no vivimos en plenitud la fe. No podemos pensar que somos discípulos de Jesús, si El no es nuestro modelo. La autoridad para hablar de Dios y de su Reino, nos la da nuestra vida. Si nuestra vida no es acorde con lo que decimos, no podremos convencer a nadie. Por eso los padres, los educadores, tenemos una gran responsabilidad, porque la educación que trasmitimos a nuestros hijos, o a nuestros alumnos, no es lo que les decimos sino lo que somos.

Lecturas del 14 de Enero del 2019 (Lunes de la Primera Semana)

El evangelio nos dice que Jesús “todo lo hizo bien”, con perfección humana, con responsabilidad. Y eso significa hacer el trabajo con espíritu de servicio a sus vecinos, con orden, con serenidad, con intensidad; entregaría seguramente los encargos de carpintería dentro del plazo, terminaría su trabajo de artesano con amor, pensando en la alegría de los clientes al recibir un trabajo sencillo, pero bien hecho. Ningún cristiano puede pensar que, aunque su trabajo sea aparentemente de poca importancia, puede ser realizado de cualquier modo, o con dejadez. Ese trabajo lo ve Dios y tiene una importancia que nosotros no imaginamos. Ese trabajo lo debemos realizar pensando en el Señor, y ofrecérselo, como una manera de poner al Señor también en el centro de nuestro trabajo y de nuestra vida.

Lecturas del lunes 31 de Diciembre del 2018 (Día 7mo de la Octava de Navidad)

En este último día del año, cuando muchos pueden entregarse a fiestas sin sentido, a ruidos, luces y celebraciones, nosotros estamos llamados a proclamar serenamente que Dios es Señor de la historia, que nos ha creado para compartir su felicidad y disfrutar su amor perfecto y que nos sentimos comprometidos a testimoniarlos antes nuestros hermanos todos los días de nuestra vida. Ojalá el mundo conozca días de paz y prosperidad por el testimonio de cada cristiano que viva su fe y trasmita la esperanza y la confianza plena en un Dios que es Amor, que es Padre.

Lecturas del Domingo 30 de Diciembre del 2018 (Sagrada Familia de Jesús, María y José)

No celebraríamos bien la Navidad, si no nos diéramos cuenta de lo importante que es preservar nuestras familias. La desintegración de las familias hace que la sociedad se dehumanice y Dios no esté en el centro de la vida de los creyentes. La familia es para el cristiano el lugar donde todo lo humano tiene cabida y sentido, es el lugar donde se aprende a sentirse amado por Dios. Puede que nuestra vida familiar no sea perfecta, que no logremos la ansiada felicidad, pero pensemos que a la familia de Dios no le tocó mejor suerte: fue ignorada cuando iba a nacer el niño, fue perseguida, apenas éste vio la luz; tuvo que exiliarse para salvar la vida del hijo y pudo retornar tras la muerte de su perseguidor. A María y José no les fue fácil ser familia de Dios, pero se mantuvieron unidos custodiando a su hijo y no perdieron de vista nunca a su Dios. Hoy en esta fiesta de la Sagrada Familia, pongamos en manos de Dios, a nuestra familia y defendámosla porque es un regalo de Dios.