Lecturas del 5 de Octubre del 2017 (Jueves de la Semana 26)

Vamos a pedirle hoy al Señor, por cada uno de nosotros, para que seamos fieles al mandato de ir por el mundo y anunciar el Evangelio de Cristo, conforme nos lo encomendó. Pero también vamos a pedirle al Padre, para que surjan en nuestra comunidad y en nuestras familias, vocaciones a la vida consagrada, exclusivamente a Él y al anuncio de su Reino.

Lecturas del 4 de Octubre del 2017 (Miércoles de la Semana 26)

El que quiere seguir a Cristo, no sólo debe dejar de lado la ambición por los bienes superfluos, sino que además debe dejar de inquietarse y preocuparse incluso por los bienes necesarios. El llamado del Señor es para todos nosotros, y no solamente para quienes tengan una vocación sacerdotal o religiosa, como por error podríamos llegar a creer. La fidelidad a la propia vocación nos lleva a responder a las llamadas que Dios nos hace a lo largo de nuestras vidas. Por lo general se trata de una fidelidad en las cosas pequeñas. De amar a Dios en el trabajo, en las alegrías y en las penas. De rechazar con firmeza aquello que signifique de alguna manera mirar donde no podemos encontrar a Jesús. Hoy vamos a pedirle a María, que cuando el Señor llame, no busquemos excusas y le sigamos.

Lecturas del 3 de Octubre del 2017 (Martes de la Semana 26)

Muchas veces también existe un rechazo oculto o subconsciente, pero real y obstinado, cuando nos empeñamos en seguir en todo nuestros gustos e inclinaciones, nuestros criterios y modos de ver y de juzgar las cosas, en lugar de orientarnos por el Evangelio, por las normas de conducta que el Señor nos da; por las inspiraciones de la gracia del Espíritu Santo. Pidamos a María que nos ayude para que nunca rechacemos al Señor, ni en forma abierta ni en nuestro subconsciente, y que por la gracia del Espíritu, la oración y nuestro esfuerzo, lleguemos a vivir conforme a la doctrina que nos dejó Jesús.

Lecturas del 30 de Septiembre del 2017 (Sábado de la Semana 25)

Hay quiénes se preguntan por qué, si Dios, es Todopoderoso y es Padre, permite que sus hijos sufran. Cuando nos toque la hora de la desolación espiritual, del sufrimiento y la angustia, no permitamos que esto nos lleve a dudar de la infinita bondad y Providencia del Señor. En esos momentos recordemos a san Pablo cuando dice “todo coopera al bien de los que aman a Dios”. ¡Dios es Padre! y no quiere nada malo para nosotros. “Eso” que a veces nos preocupa, tengamos la certeza de que nos conviene. Nos conviene aunque no seamos capaces de verlo así. Pidamos a María, a ella que supo también del dolor y del sufrimiento, que nos ayude a descubrir en los acontecimientos de nuestra vida –también en el dolor-, el Amor de nuestro Padre.

Lecturas del 29 de Septiembre del 2017 (Viernes de la Semana 26)

No basta encontrar a Cristo y seguirlo. Cuando lo encontramos realmente, es preciso convertirse en discípulo, en apóstol, dando a conocer a Jesús, presentándolo ante los demás. A veces, lo presentaremos simplemente con nuestra vida, y otras veces, lo haremos con palabras. La mejor prueba de la gratitud nuestra por el llamado que hemos recibido es procurar que muchos vayan por ese mismo camino. Por eso en nuestras vidas, cuando nos encontramos realmente con Jesús, tenemos necesidad de que nuestros amigos, nuestros seres queridos, la gente que nos rodea, también lo conozca y lo siga.

Lecturas del 28 de Septiembre del 2017 (Jueves de la Semana 25)

Una de las maneras de hablar de Dios, es a través de la “voz de nuestra conciencia”, ese es quizá el camino de salvación para mucha gente que está alejada de Dios. Nuestra conciencia nos ayuda a discernir entre lo que es de Dios y lo que no lo es: Dios siempre impulsa al bien, a la justicia y al amor. Todo lo que no va en ese camino ¡no es de Dios!, y el cristiano debe valientemente denunciar y aún enfrentarse con los poderes constituidos, si éstos contradicen la Palabra de Dios.